Triunfa El Juli en el principal Día de la Feria de San Marcos

Triunfa El Juli en el principal Día de la Feria de San Marcos

MundoToro

Aguascalientes, Ags.- El homenaje que El Juli, Leo Valadez y Miguel Aguilar quisieron hacer a la memoria de don Alberto Baillères, cuyos toros deMimiahuápam se lidiaron ayer por vez primera en San Marcos tras su fallecimiento, fue buscar el triunfo con toda la actitud y recursos. 

Al final fue el maestro español el único que pudo cortar una oreja, pero el apoyo que dio para que dos jóvenes prometedores se anunciaron con él en el Día principal de la feria de San Marcos fue bien aprovechado por ambos, incluso Valadez estuvo a punto de cortar dos orejas de ley si no se le atraviesan las fallas con la espada.

«Guardé el triunfo para Madrid», dijo en tono de broma, refiriéndose a su confirmación de alternativa el 22 de mayo. Y aunque ha sido la corrida de menos triunfos del primer fin de semana largo que fue intenso, tuvo momentos de mucha intensidad que no la dejan como una tarde aciaga.

Que tal El Juli con ese «jugueteo» de manos bajas con el capote en su primero al que le hizo una faena de oficio que le valió la oreja que algunos protestaron. Pero la de su segundo no tuvo desperdicio con un astado que se paró muy pronto y con el que Julián se inventó una faena de cortos muletazos, combinados con adornos muy toreros que agradaron al público, que ovacionó al madrileño aunque al final en su retirada le dividiera las opiniones porque en el sexto la plaza gritó al unísono su nombre para que regalara un toro y él decidió no hacerlo, porque las condiciones no eran propicias y sobre todo ya había cortado la única oreja de la corrida.

La faena de mayor emoción la consiguió Leo Valadez en el quinto, el mejor de los toros de Mimiahuápamque tuvo bravura, emotividad y con el que el hidrocálido, quien en su primero había tenido pocas opciones con un astado áspero, se puso serio como es y no sólo lo aprovechó, sino que lo disfrutó, toreando de capote con un espectacular quite por zapopinas; luego un atípico tercio de banderillas en el que rivalizó con su banderillero Fermín Quiróz quien se había molestado porque cuando iba hacia el toro a colocar el primer par, Leo decidió cubrir el tercio y le cortaron el viaje del toro.

Quiroz se enfrentó al matador y éste lo invitó a banderillear, logrando un momento de gran emoción aunque también hubo división de opiniones porque a algunos les pareció una falta de respeto del hombre de plata para con su jefe de cuadrilla.

Luego ya con la muleta Leo hizo de todo, toreo espectacular, pero también templado, de buen gusto, valiente, en fin, una labor completísima que merecía las dos orejas, pero llegó la espada y todo se vino abajo. Pinchazos y todo quedó en el reconocimiento del público a una faena vibrante sin duda.

Leo va con esa actitud a confirmar a Madrid en unas semanas y quiere no dejarse nada tampoco esa tarde. 

Y Miguel Aguilar mantiene, dentro de esa poca experiencia como matador, pues apenas lleva dos meses de alternativa, unas ansias de no dejarse ganar las peleas y como sabe torear bien, tiene valor, intuición y muchas ganas de ser, pues aprovechó a sus dos enemigos.

Su primero que se fue a tablas y de ahí no salió, y su segundo que se revolvía en un palmo de terreno y pese a ello le sacó meritorios muletazos, de no haber tardado en matar también hubiese conseguido una oreja.

Plaza Monumental de Aguascalientes. Sexta corrida de la Feria de San Marcos. 11 mil espectadores en una tarde muy calurosa. Toros de San Miguel de Mimiahuápam, de buena presentación. Todos haciendo pelea de toros bravos en los caballos, uno de ellos provocando un tumbo y dos a punto de hacerlo. Sobresalieron el juego del primero, y desde luego el quinto que mereció palmas en el arrastre.

Julián López «El Juli»: oreja con algunas protestas y palmas.

Leo Valadez: silencio y al tercio.

Miguel Aguilar: palmas y ovación al tercio.

Detalles: Los toros lucieron divisa negra en señal del luto por la muerte de don Alberto Baillères. En el palco de ganaderos tampoco estuvieron sus hijos, sobre todo Juan Pablo, quien se encarga de todo lo taurino heredado por su padre, pues aún llevan el luto. Los nombres de los toros fueron alusivos a uno de los hombres más importantes en la historia de la fiesta brava: «Gran Líder», «Confidente», «Prodigioso», «Triunfador», «Idolatrado» y «Señorón», todo ello lo fue.