Víctor Trujillo celebra cambio de formato y horario de su programa

Víctor Trujillo celebra cambio de formato y horario de su programa

Reforma

CDMX.- En su papel de Brozo, Víctor Trujillo dijo que saltaría al vacío, y con esas palabras cerró la última emisión de El Mañanero, el pasado 24 de junio.

Aunque desde su personaje llamó “Henry Monster” al Presidente Enrique Peña Nieto y dijo un sinfín de palabras altisonantes en horario matutino, el presentador aseguró que su salida no obedeció a ningún tipo de censura.

De hecho, Televisa le ofreció continuar al aire con el programa, pero él prefirió cambiar de aires y ahora forma de la barra nocturna de opinión de esa televisora con la emisión Peladito y a la Boca, los viernes a las 23:30 horas.

“Si hubiera sido el caso de que me sacaran de El Mañanero, te juro que todo el mundo se hubiera enterado en menos de tres horas”, aseveró Trujillo tras protagonizar la obra Conejo Blanco Conejo Rojo.

¿Consideras que dejaste un vacío para quienes buscan a un comunicador crítico?
Es muy válida la pregunta, y me lo han dicho, pero te das cuenta de que todo esto dura muy poco. No es lo mismo verlo desde los 20 años que desde los 55.

“Desde luego que no puedes decirle en la pantalla a la gente: ‘Oigan, llevo 22 años haciendo el numerito, ya me duele despertar a las 3:00 horas’. Pero ya el cuerpo te lo reclama”.

¿Estás cansado?
No, lo que pasa es que he ido creciendo. A los 20, 30, 40 años, te hace lo que el viento al Benemérito, pero de pronto dices: ‘Tengo 55 años’. Hay que ver cómo se dan las cosas y no crear este apego o adicción a este ‘deber ser’, a decir: ‘Tengo que estar en las mañanas’. Ya lo hice, y lo he hecho muchos años.

“Cuando me comentan que hay una posibilidad de un cambio me dicen: ‘¿Quieres seguir con El Mañanero, aprovechando los cambios con la barra de opinión de la noche?’. Así que ¿por qué no?”.

¿Brozo y Víctor son el mismo?
Hace 20 años, esta misma pregunta sonaba medio mística porque soy muy distinto a las características de Brozo. Según la psiquiatría, Víctor tiene una ‘personalidad sombra’ que aprovecha para ser Brozo.

“Todo lo que el Víctor real no diría ni gritaría,. y tal vez ni pensaría, lo hace esta parte sombra, que también soy yo, expresada por medio de un juguete que creé para sacarla. La cuestión digital te lo explica más claro: Brozo o cualquier personaje es el hardware, y Víctor el software”.

El jueves, Brozo le pedía en redes sociales la renuncia a Peña Nieto…

Sí, me enteré. Ése era Brozo.

En tu faceta como actor, ¿cómo fue participar en Conejo Blanco Conejo Rojo? Sobre todo porque no conocías el guión, te lo dieron sobre el escenario.

En este tipo de desafíos es donde dices: ‘Todo ha valido la pena’; es como si te pasaran en diapositivas todos los trabajos realizados desde hace 40 años.

“Has aprendido y estado en tantas circunstancias, que lo que parece un salto al vacío, como éste, es lo más divertido que te puede pasar. Qué fantástico: ¡todo ha valido la pena!”.