Veneno de una serpiente brasileña inhibe la replicación del coronavirus

Veneno de una serpiente brasileña inhibe la replicación del coronavirus

Redacción

Brasil.-Científicos brasileños dieron el primer paso para desarrollar un tratamiento innovador contra coronavirus. Con base en la ponzoña de la cobra Jararacuçu, el Instituto de Química (IQ) de la Unesp en Araraquara identificó un fragmento de proteína que inhibe la replicación del virus en el organismo. Así funciona.

Péptidos contra el COVID-19

Ejemplar adulto de Jararacuçu, de donde se obtiene la ponzoña. Foto: Wikimedia Commons© Proporcionado por Muy Interesante Ejemplar adulto de Jararacuçu, de donde se obtiene la ponzoña. Foto: Wikimedia Commons

Conocido como ‘péptido’, el trozo de proteína identificado en el veneno de las serpientes Jararacuçu resultó ser efectivo para detener la reproducción del coronavirus tras ingresar al cuerpo. Después de analizarlo en un entorno controlado de laboratorio, los investigadores del IQ determinaron que la sustancia tiene un 75 % de efectividad en monos.

Los resultados fueron publicados por la revista Molecules, y promete ser un tratamiento poderoso para pacientes infectados por COVID-19. El objetivo en puerta, sin embargo, es lograr que no genere efectos secundarios adversos en el organismo humano, ya que la ponzoña puede ser letal. Eduardo Maffud Cilli, líder del proyecto de investigación, explicó lo siguiente:

“Encontramos un péptido que no es tóxico para las células, pero que inhibe la replicación del virus. Con esto, si el compuesto se convierte en un medicamento en el futuro, el organismo ganaría tiempo para actuar y crear los anticuerpos necesarios, ya que el virus tendría comprometida su velocidad de infección y no avanzaría en el organismo ”.

Resulta ser que el péptido obtenido de la Jararacuçu combate la enzima responsable de la replicación del virus en las células. Lo verdaderamente interesante es que funciona para todas las variantes conocidas de coronavirus hasta el momento. El trabajo, de ahora en adelante, consistirá en medir las dosis necesarias para evitar reacciones adversas en seres humanos.

Una mordedura de esta especie genera sangrado, hinchazón y destrucción de tejidos. Sin embargo, Cilli está confiado de su descubrimiento. “Nuestros resultados son prometedores y representan un recurso valioso en la exploración de nuevas moléculas para el descubrimiento y desarrollo de fármacos contra la infección por SARS-CoV-2”, concluye el experto.

Con información de Muy Interesante