Suman 70 días sin titular en el Inagua

Suman 70 días sin titular en el Inagua

Gilberto Valadez

Aguascalientes, Ags.- Desaparecida y reintegrada en el actual gobierno panista, el Instituto del Agua de Aguascalientes (INAGUA) acumula un total de 70 días sin un director responsable y mucho menos visos de que pueda haber un nombramiento.

En concreto, esta dependencia estatal se encuentra acéfala desde el pasado 8 de marzo, cuando se anunció la baja de José de Jesús Altamira Acosta, quien dejó el cargo cuando se convirtió en candidato del Partido Acción Nacional para una diputación local.

Desde entonces, el gobierno panista que encabeza Martín Orozco Sandoval no ha asignado nuevas funciones en la dependencia enfocada a temas hídricos que desde hace años se ha visto involucrada en numerosas controversias.

Ese mismo 8 de marzo, también se anunció la baja de Armando Roque al frente de la Secretaría de Gestión Urbanística y Ordenamiento Territorial, la cual por cierto también careció de titular por varias semanas; hasta que hace unas semanas se nombró a Carolina López. Mientras a cambio el Instituto del Agua sigue acéfalo.

La baja de Altamira Acosta también dejó a medias algunos proyectos del INAGUA. Entre estos, la construcción de una nueva etapa del colector pluvial en el fraccionamiento Casa Blanca, al sur de la ciudad, que se había anunciado desde el 18 de febrero último. Pero quizá lo más llamativo fueron las indagaciones de supuestos malos manejos financieros que en febrero de 2020, el mismo Jesús Altamira calculaba hasta en 80 expedientes.

El INAGUA fue desaparecido al inicio del actual gobierno panista en 2016, argumentándose las deficiencias generadas por la pasada administración del PRI. Sin embargo, volvió a entrar en funcionamiento luego que el Ejecutivo propuso una iniciativa que fue avalada por el Congreso en noviembre de 2019.

Desde entonces, el Instituto ha tenido como responsables a Manuel Ortiz Pérez, que dejó el cargo tras filtrarse un audio en donde se le vinculaba con supuestos malos tratos al personal, y el propio  Altamira Acosta.