Se presenta la obra “Geishas, estudio de un crimen” en el C.C. Los Arquitos

Redacción

Aguascalientes, Ags.- Bajo la dirección de Alfredo Vargas y Camaleónica Producciones (Jessica Kiel), se presenta en temporada la obra G eishas, estudio para un crimen, adaptación de la dramaturgia del escritor francés Jean Genet (Las Criadas). La obra es una reflexión sobre las diferencias de clases que generan resentimiento y deseo de posesión y venganza.

Dos hermanas, Claire y Solange, viven dando servicio a “la madame”, una mujer de la alta burguesía. Cuando la señora se ausenta las sirvientas juegan a interpretar lo que les sucede con ella, maltrato, desprecio, sobras de regalo, lo que les despierta ambivalencia (sentimientos de admiración, amor, odio y envidia); todo esto les desata el deseo de matarla para salir de su miseria material y existencial.

Sin embargo, las cosas no suceden como las planean y tienen un desenlace fatal pero no para quien iba dirigido. Lo novedoso de la propuesta es la recreación de una atmósfera oriental para la obra, lo que le da un carácter inesperado de dramatismo y belleza.

Como explican los creadores “La obra tiene como objetivo abarcar dos frentes: el origen de la violencia, la generación de la maldad, la represión de las clases, los ánimos y sentimientos de venganza nacidos de represiones de clases, la esencia criminal, la naturaleza de una persona que rompe con los esquemas sociales, es el entendimiento de estos ánimos de ruptura a partir de la represión de masas. Por otro lado y de manera más actual, una parte importante del mensaje es lo que significa hoy en día la manipulación de las clases, el ejercicio del poder, las confrontaciones entre clases oprimidas y clases opresoras. Nos une la idea de poder expresar un punto de vista y establecer una postura al respecto de la situación nacional de México.”

Los actores Sandra Durán, Víctor González y Heriberto Béjar, además de interpretar los complicados diálogos que exige la obra, se poseiIonan de la cultura oriental, en específico de las geishas, con su eterna actitud sumisa además de ser poseedoras del arte del canto y la danza, lo que hace de la obra un espectáculo doblemente complaciente tanto en la reflexión como en la contemplación.