Se desata crisis migratoria entre España y Marruecos

Se desata crisis migratoria entre España y Marruecos

Redacción

Ceuta vive una crisis migratoria sin precedentes. En dos días, han entrado 8 mil marroquíes a la ciudad, muchos de ellos nadando. Llegan menores no acompañados, incluso familias enteras. Unos 4 mil ya han sido devueltos a Marruecos, según los últimos datos facilitados por el Ministerio del Interior.

Las autoridades informaron que aumentarán la presencia de agentes y medios de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en Ceuta. Además de un refuerzo de 200 efectivos, se van a desplegar otros 50 agentes de la Guardia Civil, y 150 agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) están en alerta por si fuese necesario su traslado y despliegue en la ciudad autónoma.

La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, expresó este martes a la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, su “rechazo” y “disgusto” por la entrada masiva de inmigrantes marroquíes en la ciudad española de Ceuta.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este martes, en una declaración institucional, que la integridad territorial de España y la tranquilidad y seguridad de los ciudadanos de Ceuta y Melilla está garantizada “con todos los medios necesarios” y anunció que viajará a sendas ciudades autónomas este mismo martes.

Las relaciones entre España y Marruecos están tensadas desde hace tres semanas, cuando se dio a conocer que el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, de 72 años, había sido trasladado a España e ingresado en un hospital del norte del país para ser tratado de coronavirus, aunque algunos medios de comunicación afirman que se trataría de un cáncer. 

La diplomacia marroquí reaccionó convocando al embajador de España en Marruecos para “deplorar” su actitud, señalando que el líder “de las milicias separatistas del Polisario” está procesado “por graves crímenes de guerra y graves violaciones de los derechos humanos”, en referencia a la investigación abierta en la Audiencia Nacional española por supuestos delitos cometidos contra la población de los campamentos de refugiados de Tinduf, al suroeste de Argelia.

Sin embargo, el ministro del Interior español ha achacado la situación a motivos socioeconómicos y sanitarios, sin querer vincularlo al malestar de Marruecos por acoger a Ghali. Asimismo, ha sostenido que la relación con el país vecino es “absolutamente fructífera”.

Con información de Actualidad RT