Pueblo de Japón reemplaza a los muertos con muñecos de tamaño natural

Pueblo de Japón reemplaza a los muertos con muñecos de tamaño natural

Redacción

La muerte es un tema delicado que se enfrenta de diferentes maneras en cada rincón del mundo. Aunque hay costumbres que podrían verse como naturales, hay otras que podrían parecernos extrañas o incluso increíbles.

La pequeña aldea de Nagoro, ubicada en la isla Shikoku, en Japón, es uno de es un espacio bastante quieto. Lo que más llama la atención es la distribución de figuras de aspecto humano, todas acurrucadas por grupos en distintos lugares.

Las muñecas, que están en todos los rincones de la aldea, son de tamaño natural, son creadas con paja, tela, periódicos y ropa vieja y representan a la mayoría de la “población” de Nagoro. Se estima que hay más de 10 muñecas por cada residente.

A medida que pasa el tiempo, hay más muñecas y menos habitantes, debido a que los ancianos mueren y los más jóvenes deciden mudarse a otras aldeas o ciudades.

Cada una de estas muñecas representa a una persona de la aldea que ha fallecido y tienen una creadora: Tsukimi Ayano.

En 2001, Tsukimi Ayano regresó a Nagoro, su tierra natal, luego de pasar gran parte de su vida en Osaka, la ciudad más grande de Japón.

Tsukimi Ayano
Tsukimi Ayano estima que ha hecho alrededor de 400 espantapájaros.

Encontró que la población de 300 personas en la que creció se redujo a solo 30. Se sintió triste al saber que muchos de los residentes se habían marchado o habían fallecido.

La inspiración para elaborar muñecas realistas que llenaran la población surgió por accidente. Ayano primero hizo un espantapájaros para su huerto y por bromear un poco lo creó a imagen de su padre.

Los residentes continuaron disfrutando de la fantasía del espantapájaros, por lo que la mujer decidió fabricar más. Y a raíz de la pérdida de habitantes experimentada en la aldea, Ayano los hizo a imagen de los aldeanos ausentes o fallecidos.

Hoy lleva más de 400 muñecas fabricadas.

Ayano dice que seguirá haciendo estas figuras mientras pueda. Por lo tanto, es probable que la población de espantapájaros de Nagoro aumente, ya que las personas que viven allí se esfuman lentamente.

El pequeño poblado, conocido también como Aldea del Espantapájaros de Nagoro, no es diferente a otras zonas rurales de Japón que enfrentan esta tendencia de despoblación. Según el diario thejapantimes, el país ha perdido cerca de 1,4 millones de habitantes desde 2010, y esto está causando un enorme impacto tanto en la economía como en la sociedad.

Con información de Grandes Medios