Polonia se convierte en hogar de grandes voces mexicanas

Redacción

CIUDAD DE MÉXICO.- Era 2012 cuando una pareja de músicos mexicanos llegó a Polonia, un país poco explorado o casi desconocido en términos artísticos para México. Se trata de la soprano Verónica Lelo de Larrea, muy conocida por su protagónico en La emperatriz de la mentira, y el tenor Víctor Campos Leal, un tenor versátil y que dice no temer a lo desconocido. Ambos llegaron sin muchas expectativas, alejados de los escenarios más conocidos de Alemania, España, Italia y Estados Unidos; sin embargo, en esta geografía encontraron el inicio de su proyección internacional.

Todo inició con una oportunidad que se le presentó a Víctor”, cuenta a Excélsior la soprano mexicana, conocida por sus actuaciones en la ópera La emperatriz de la mentira, basada en Noticias del imperio, de Fernando del Paso, y su destacada participación en el Concurso de Canto Carlo Morelli del año 2000.

Esa oportunidad lo llevó a hacer ópera como solista en el Teatro Wroclaw de Polonia”, un escenario que cada año monta 20 producciones de ópera y que es reconocido por sus grandes megaproducciones al aire libre. “Pero lo importante fue que le ofrecieron trabajo constante y un contrato fijo. Así que eso nos dio la sensación de seguridad para mudarnos a Polonia”, reconoce.

Ahora, De Larrea es madre de una niña, trabaja como artista independiente y agenda sus conciertos –generalmente de música mexicana y zarzuela– como los que interpretará en septiembre y octubre de este año en escenarios de Wroclaw, Cracovia y Łodz, y eventualmente comparte escenario con su esposo para interpretar fragmentos de Carmen y canciones mexicanas con arreglos de Oliverio Payán.

Por su parte, el tenor mexicano es considerado una de las figuras centrales del Teatro de Wroclaw, tiene su contrato asegurado hasta 2017 y su permanencia en Europa lo ha llevado a firmar un contrato para cantar La Straniera, de Bellini en Mautern (Austria), y la próxima semana viajará a Italia para cantar en Parma y en el teatro Verdi, de Busetto.

Mientras tanto continúa con su trabajo en el Wroclaw, donde admite que el ritmo de trabajo es muy distinto a lo que se vive en México. “Aquí tenemos un ritmo impresionante y se nos exige muchísimo repertorio”. Tan es así que en menos de tres años ya ha protagonizado una treintena de funciones en óperas como Rigoletto, La Traviata, Pescador de perlas, El caballero de la rosa, Eugene Onegin y El holandés errante.

Vía telefónica, el tenor recuerda que esta historia de amor y música empezó con una audición que le consiguió su agencia en Viena. El problema era que debía ir a un teatro que desconocía, ubicado en una ciudad cuyo nombre ni siquiera podía pronunciar. Pero como la música es universal, tomó un avión y fue a cantar algunas arias de La Traviata y Rigoletto.

“Todo fue muy extraño y rápido. Hice la audición y normalmente terminas y te vas a casa. Pero esa vez me quedé una noche aquí y me pidieron que volviera al siguiente día para cantar a otro repertorio, porque buscaban un tenor versátil. Lo hice y fue entonces cuando me tomaron”.

Las raíces

El debut de Campos Leal en Polonia fue el 16 de septiembre de 2012. Ahora, a casi tres años de trayectoria en ese gélido país asegura que todo ha sido un aprendizaje constante.

“En esta estancia he aprendido mucho. Aquí el ritmo es impresionante porque tenemos muchísimo repertorio y es impresionante cómo debemos estar preparados para cantar Mozart un día y al siguiente un poco de verismo o Rigoletto, Traviata. Es un teatro con una vida cultural muy agitada”, explica.

¿Cómo le ha resultado estos tres años de trabajo?, se le pregunta a Campos Leal. “Estoy muy contento porque he aprendido a retomar mis raíces y mi técnica para poder sobrellevar este ritmo de trabajo. Además la competencia aquí es tremenda”.

Pero no todo la competencia es a nivel vocal, reconoce, pues hace poco, durante las audiciones a una nueva Traviata, le dijeron que buscaban una voz más dramática… pero sobre todo ¡a un personaje rubio!

Pese a todo, estoy muy contento porque he crecido mucho y me ha ayudado este ritmo aquí. Pero claro que me gustaría volver un poco más a mi país y cantar con las orquestas de allá, hacer masterclass y compartir lo que estoy aprendiendo por acá”.

¿Cuál será su siguiente trabajo en México? “Aún estoy en pláticas, pero no hay nada concreto”.

Noble y encantador

Para Campos Leal, El elíxir de amor es una de las óperas con las que más se identifica. “Es una ópera muy demandante, porque el protagónico (Nemorino) no tiene mucho descanso, pero sobre todo porque su personaje es muy simple, noble y encantador. Yo lo veo como un personaje muy noble, como alguien de la provincia que ve a Adina y se enamora”.

Sin embargo, reconoce que El duque de Mantua, de Rigoletto, ha sido el rol que más ha proyectado su carrera en Europa. “Sí, yo estaba muy preparado para Nemorino y de repente salió la oportunidad. Entonces le entramos al toro y es un personaje que me ha abierto muchas puertas. Con ese personaje debuté en Alemania y ahora se ha convertido en uno de mis caballos de batalla”.

¿Qué extraña de México? “Nuestros queridos tacos, las garnachas y mariscos. Así que se sufre. Y también extraño mucho a la gente, pues aunque las personas son más cálidas que en Alemania, guardan un poco de distancia”.

Por último, la soprano, que ha cantado roles para soprano lírico y lírico ligera, como Musetta (La Bohème) , Micaela (Carmen), Blanche (Diálogos de Carmelitas), Adina (El elíxir de amor) y Norina (Don Pasquale), entre otros, comenta que la prioridad de ambos intérpretes será mantenerse en esta zona de Europa del Este y arrancar nuevos proyectos.

Explica que vocalmente el papel que más le ha exigido es Blanche en los Diálogos de Carmelitas, que ya ha cantado en inglés y francés, pero que requiere un alto grado de dramatismo.

“Ha sido un rol difícil no sólo al cambiar los idiomas, sino por el peso sicológico de dicho personaje que está basado en la realidad de las Carmelitas, que fueran guillotinadas durante la época de la revolución francesa.”

Y asegura que continuará con su trabajo como promotora de la música mexicana a través de un ensamble, al lado de la también soprano Julieta González, y estudiará nuevos roles del repertorio mozartiano para que en un par de años, cuando su hija le demande menos tiempo y se dedique de lleno a presentarse en los escenarios polacos.

¿Quién es ella?

La soprano Verónica Lelo de Larrea nació en la Ciudad de México en 1985. Fue finalista en el Concurso de Canto Carlo Morelli y también del Concurso Internacional de Canto Citta di Bologna. Debutó con la Compañía Nacional de Ópera en el Palacio de Bellas Artes y cobró fama cuando protagonizó la ópera La emperatriz de la mentira. Es egresada del Conservatorio Nacional de Música y ha cantado con la Orquesta Filarmónica de la UNAM, las sinfónicas de Yucatán, Sinaloa y actualmente trabaja como freelance en Polonia.

¿Quién es él?

El tenor Víctor Campos Leal nació en 1981 en la Ciudad de México. Obtuvo el Premio Gilda Morelli en 2011. Lanzó su carrera en Europa en 2012 al interpretar al Duque de Mantua (Rigoletto), bajo la batuta del director de la ópera, Ewa Michnik. Trabaja en el Teatro Wroclaw de Polonia. Campos Leal comenzó su formación en la Escuela Nacional de Música de la UNAM y en 2005 hizo su debut profesional en Ciudad de México como Borsa (Rigoletto) en el Teatro de la Ciudad bajo la dirección de Juan Carlos Lomonaco.