Pide nuncio buscar una vía mexicana al debate sobre bodas gay

Pide nuncio buscar una vía mexicana al debate sobre bodas gay

La Jornada

CDMX.- Formalizado su encargo de nuncio en México, Franco Coppola fue cauto en torno al tema de los matrimonios igualitarios: Puedo responder con la doctrina de la Iglesia, pero no es una respuesta que como pastor deba dar. Hizo alarde de diplomacia y sugirió revisar si se encuadra en la Convención Universal de los Derechos Humanos, para en su caso encontrar la vía mexicana y saldar la polémica.

Coppola acudió a Palacio Nacional para presentar sus cartas credenciales al presidente Enrique Peña Nieto –como parte de un grupo de 20 diplomáticos–, al término de lo cual también expresó su preocupación por los niveles de violencia en México. Si bien dijo que sólo la ha conocido por lecturas y pláticas con amigos, subrayó: No es posible que un país con una población tan católica, tan fiel, tenga un nivel de violencia como éste.

En rueda de prensa, rechazó que en el breve encuentro con Peña Nieto se haya referido a la ejecución reciente de sacerdotes católicos y negó tener instrucciones particulares para abordar el tema. Atribuyó los decesos al riesgo inherente de todas las personas a enfrentar situaciones de violencia.

La presentación de cartas credenciales incluyó a la embajadora de Suecia, Annika Thurn- borg, quien destacó las coincidencias con México en derechos humanos y la lucha contra la corrupción, tema en el que, subrayó, se trabajará de manera conjunta. A su vez, la nueva embajadora de Países Bajos, Margriet Leemhuis, destacó la importancia de consolidar las relaciones comerciales. Expresó el interés por la apertura energética.

La presencia de Coppola en Palacio Nacional se dio tras meses de distanciamiento de la jerarquía católica mexicana –especialmente la Arquidiócesis de México, que encabeza el cardenal Norberto Rivera– con el Ejecutivo federal, luego de que Peña Nieto envió al Congreso –mayo pasado– la iniciativa de reformas que abre paso a los matrimonios igualitarios.

La embestida de la Arquidiócesis contra la propuesta presidencial no se ha quedado sólo en descalificar la pretensión de equiparar los matrimonios entre personas del mismo sexo con los heterosexuales. El semanario Desde la fe ha sido el espacio para cuestionar los niveles de violencia –el país está en llamas–, para descalificar la eficacia de las reformas estructurales promovidas por este gobierno –están haciendo agua– y ha cuestionado abiertamente la iniciativa presidencial al considerar que los matrimonios igualitarios provocan daño espiritual, postura que en semanas recientes ha amainado.

En este contexto, el nuncio apostólico apeló al diálogo como fórmula para superar los problemas: Francisco piensa que el diálogo es fundamental en la búsqueda del bien común, que permite a las personas conocerse y comprender las exigencias de unos a otros. Sobre todo, es una señal de gran respeto.

–¿Mediará entre las asociaciones católicas que rechazan a los grupos homosexuales o será un observador de los hechos?

–No me toca ser mediador ni tampoco sólo espectador –respondió Coppola.

Más adelante comentó la postura del papa Francisco, quien ha mostrado mayor apertura al respecto. Llamó a conocer la problemática de las personas para no ofrecerles como pastores lo que está escrito en los libros. Por ello sugirió revisar si los matrimonios igualitarios se encuadran en algunos derechos protegidos por dicha convención, que no es el Evangelio, pero que puede contener la inclusión de nuevas garantías.

El nuncio también fue interrogado sobre el encubrimiento de la Iglesia a sacerdotes pederastas. Hace tiempo, dijo, ha habido un viraje desde el Vaticano al respecto. Aseveró que desde el papa Benedicto XVI se instruyó no proteger esas actitudes de personas enfermas, porque eso no le hace bien a la Iglesia ni a esas personas. Incluso es un delito que debe perseguirse. Entonces, en esto, no hay ni un paso atrás.