Oso oculto en una letrina muerde a una mujer que usaba el retrete

Oso oculto en una letrina muerde a una mujer que usaba el retrete

Redacción

Alaska.-Vaya susto se lleva mujer cuando hacía de sus necesidades.

una nueva regla en Alaska al usar una letrina: verificar que no haya un oso antes de sentarse en el retrete. Ello luego de lo que vivió Shannon Stevens, quien resultó herida después de que al parecer la mordiera un oso negro mientras utilizaba el excusado.

En un viaje de fin de semana al lago Chilkat la semana pasada, Shannon se levantó de la letrina de un saltó y gritó. Su hermano Erik acudió al llamado de auxilio y ambos utilizaron una lámpara para averiguar qué había en el agujero del retrete. Después de abrir la tapa afirmaron haber visto una “cara de oso gigante” mirándolos desde abajo del asiento.

Shannon no resultó gravemente herida. Requirió vendajes para detener el sangrado y fue atendida de inmediato por sus acompañantes. “Se sintió como un solo pinchazo. Tal vez ni siquiera fue un mordisco. Podría haber sido un golpe con su garra. No creo que lo sepamos”, comentó a la estación de radio KTOO que transmite desde Juneau, la capital de Alaska.

Los hermanos Stevens viajaron a la zona junto con la novia de Erik. Por la mañana habían cocinado carne en una hoguera al aire libre, lo que suponen que atrajo al animal.

Al explicar cómo un oso pudo haber logrado entrar en la casa, comentaron que probablemente usó una salida en la parte trasera de la letrina. Esto sumado a que algunos animales se sienten atraídos por el olor del desagüe. “Tal vez empujó las rocas (del drenaje) hacia arriba y se metió en el agujero”, comentó Shannon.

A principios de febrero, un hombre fue trasladado en avión al hospital después de ser mutilado por un oso mientras practicaba esquí de travesía con amigos en una montaña cerca de la región de Haines, en el norte del país. La Guardia Costera de Estados Unidos dijo que la víctima sufrió heridas en la cabeza y en las manos durante el ataque.

No te pierdas: Colibríes: un viaje largo y extenuante para fertilizar la vegetación

Reflexionando sobre el incidente, Shannon explicó que su experiencia la dejó conmocionada por la peculiaridad del incidente.

Comentó que, más allá de las heridas que fueron leves, jamás se imaginó que un oso podría estar en el baño. “La próxima vez que utilice el excusado, definitivamente, miraré hacia abajo, en el agujero”, dijo a la radiodifusora. N

Con información de  Newsweek