No se sale ileso del Covid

No se sale ileso del Covid

Elda Cantú/NYT

Ciudad de México.- No se sale ileso del coronavirus. La COVID-19 deja secuelas en el organismo de quienes lo superan: dolores de cabeza persistentes, cansancio, daño a los pulmones.

Aunque es pronto para hablar de recuperación, América Latina parece estar camino a convertirse en un paciente de covid persistente con una renovada deserción escolar, millones de nuevos pobres y clases medias que han visto cómo sus aspiraciones empiezan a mostrar signos de desgaste crónico.

En Brasil, donde el presidente Jair Bolsonaro gobierna un país que lleva seis años casi sin crecimiento económico, el mandatario se opuso a tomar medidas estrictas para contener el virus, a pesar de las altas tasas de contagio. Ahora ha quedado claro que la apuesta de Bolsonaro no logró proteger ni a la economía ni la salud pública: mientras miles de brasileños mueren al día de covid, millones pasan hambre.

En Puerto Rico, la prisa para reactivar la economía, las vacaciones de primavera, las celebraciones de Pascua y la precoz sensación de seguridad que trajeron las vacunas han causado un brote que abruma el sistema de salud. Los pediatras reportan también un aumento en los casos entre niños.

En Argentina, que vive su tercer año consecutivo de recesión, la economía se ha contraído casi 10 por ciento el año pasado y más de 4 de cada 10 argentinos viven ahora en la pobreza. En ese país, a diferencia de lo que pasó en el vecino Brasil, las medidas del Estado lograron evitar un colapso sanitario, pero el desgaste “hizo aflorar con fuerza las profundas divisiones —las grietas— de la política nacional”, escriben Jordana Timerman y Marcelo J. García.

En todo el mundo, los médicos y científicos han tenido que aprender rápidamente a reaccionar ante la devastación impredecible de la pandemia. “Nos sorprendieron desprevenidos para la covid”, dijo hace poco un médico jefe de investigación, “no fallemos con la covid prolongada”.

Los gobiernos latinoamericanos harían bien en seguir ese ejemplo.