México, una nación castigada por el diablo: Papa Francisco

 

La Silla Rota

Ciudad de México.- En febrero de 2014, el poblado de Canalejas, Jilotepec, en el Estado de México fue testigo de la violencia en carne propia. La madrugada del miércoles 19, el sacerdote Rolando Martínez Lara perdió el fuero ante la inseguridad y la impunidad.

El padre Rolando, una de las figuras más queridas e importantes de Canalejas fue encontrado sin vida sobre la carretera Buenavista-Comunidad con heridas de arma blanca; se convirtió en uno de los 40 párrocos que han muerto de manera violenta en los últimos 25 años en México y de los 11 que han perdido la vida durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Así, a dos años de la masacre del religioso en el Estado de México, el papa Francisco llega a México, una nación que, a su parecer, “ha sido castigado por el diablo”.

Padre de la ‘virgen de la piedrita’

Rolando Martínez Lara tenía apenas cuatro años al frente del templo de Santa María de Guadalupe, también conocido como el santuario “de la virgen de la piedrita” por su peculiar altar establecido en torno a una roca con la figura de la virgen morena. Se ubica en el poblado de Canalejas, perteneciente al municipio mexiquense de Jilotepec, a poco más de 60 kilómetros de Toluca.

La noche del martes 18 de febrero, al filo de la media noche, un grupo de tres jóvenes habría ingresado a la iglesia apenas reinaugurada por el Obispo de Atlacomulco, Juan Odilón Martínez García. Los jóvenes delincuentes tomaron las limosnas, un par de reliquias del atrio principal y se dirigieron a la casa parroquial, ubicada a un costado de la iglesia donde se encontraba el religioso.

De acuerdo con la versión otorgada a la familia del párroco por la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), uno de los jóvenes, al ser identificado por el padre, tomo un cuchillo de cocina para herirlo, amagarlo y subirlo a un automóvil.

No hubo oportunidad para llamar a las autoridades de seguridad. El cuerpo apareció a un costado de la carretera entre el poblado de Buenavista y Comunidad con 30 puñaladas.

Para abril del mismo año, dos de los jóvenes fueron identificados y detenidos por elementos de la Procuraduría mexiquense. Sin embargo, de acuerdo con gente cercana al caso, también fueron abiertas otras líneas de investigación; entre ellas, el que la remodelación de la iglesia habría dañado ciertos intereses económicos y políticos del municipio; e incluso se manejó un crimen pasional.

El presbítero había sido ordenado en el 2000, trabajó para la Comisión Episcopal de la Pastoral Social CEPS-CARITAS y pertenecía a la Diócesis de Atlacomulco.

El 20 de febrero, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un breve comunicado por el “asalto perpetrado contra la parroquia de Santa María de Guadalupe”, en el que además condenó el asesinato del padre.

La Diócesis de Atlacomulco dejó sin párroco a Canalejas por más de seis meses y pobladores de la región aseguran que había habido asesinatos, pero nunca el de alguien tan querido y conocido como el del padre Rolando, a quien, cada año, recuerdan con una misa en la iglesia de la ‘Virgen de la Piedrita’.