México es un mal mercado para los juguetes sexuales

México es un mal mercado para los juguetes sexuales

Cultura Colectiva

Ciudad de México.- A pesar del reciente relanzamiento del sello de “Hecho en México”, que pretende incentivar el consumo de productos nacionales, hay una variedad de mercancías elaboradas en este país que aún no logran ganar la confianza de los mexicanos: los juguetes sexuales.

Al menos esa es la razón por la cual la empresa mexicana Love Store Inn, una de las pocas que se dedican a la fabricación y distribución de juguetes sexuales, está pensando seriamente en abandonar el país y migrar a los Estados Unidos para mejorar sus ingresos.

Pero no se trata sólo de los artículos íntimos recreativos los que carecen de aceptación en el mercado mexicano. Ricardo Gocher, socio de la empresa Love Store Inn aseguró en entrevista para Expansión que la idiosincrasia de los habitantes de este país, sumada a la situación económica apretada de la gran mayoría de los mexicanos hacen de este país un mercado “poco fértil” para la industria de los juguetes para adultos.

Los principales clientes de esta empresa son hoteles y nuevas tiendas que se dedican a la venta de condones, lencería y juguetes sexuales; la ventas por Internet, un método que libera de la pena a los interesados, en México continúan siendo muy bajas, asegura Gocher.

Los productos de origen chino afectan a los productos elaborados en México porque ofrecen los artículos a precios más bajos, pero esto se debe a que utilizan materias primas de baja calidad.

La gente elige precio por encima de la calidad, a pesar de que muchas veces los juguetes para adultos más económicos están hechos con materiales como el PVC y el ftalato, los cuales tienden a disolverse en grasas y acumularse en tejidos biológicos, según un reporte de Greenpeace, por lo que los artículos de uso intravaginal o intraanal pueden generar problemas de salud.

La empresa Love Store Inn fabrica sus productos con silicón realflesh, un material térmico equivalente al cyber skin, el cual es un material flexible que se puede doblar y recuperar su forma original y que no implica riesgos generados por el PVC y el ftalato.

Ante esto, el socio de la empresa contó que migrarán a Estados Unidos, donde el mercado es más fértil y podrán superar la producción y venta de 3 mil juguetes al mes, algo que en México es muy complicado; también contó que Argentina y Brasil son los países de América Latina que tiene los mercados más sólidos en cuanto a juguetes sexuales se refiere, pero prefirieron explorar al país de Norteamérica por cuestiones geográficas.

En México no existe una ley de regulación sanitaria que se encargue de verificar la calidad de los juguetes sexuales, pero existe un organismo independiente formado por sexólogos, ginecólogos e ingenieros especialistas, llamada Sexo-verde, la cual se encarga de informar sobre la toxicidad de los productos.

El 24 de mayo de 2016, el Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó la única norma con la que deben cumplir los juguetes sexuales en México, referente al etiquetado de los productos, en la que se establece la información comercial que deben cumplir los juguetes y artículos sexuales elaborados con materiales plásticos y sus derivados, con el propósito de proteger la salud del consumidor.

Esta norma se aplica a todos los juguetes y artículos sexuales que se comercialicen en el territorio nacional, que sean de fabricación nacional o extranjera.