Las cosas que el hombre odia del sexo pero que nunca dirá

Las cosas que el hombre odia del sexo pero que nunca dirá

El Confidencial

Es una obviedad decir que tener sexo es uno de los placeres más grandes en la vida para buena parte de la humanidad. Pero como en todos los órdenes de la vida hay cosas que no siempre nos hacen sentir plenos o satisfechos. Y muchos prejuicios hacen pensar que por ser de un género u otro hay diferentes formas de interpretar lo que vemos o sentimos.

Y así como entre las mujeres hay cosas que no tienen consenso a la hora del sexo, para los hombres es exactamente lo mismo. Eso, pese a que se tiene la idea de que ellos deben ser los que complazcan, nunca pueden cansarse, no pueden fingir y todo el tiempo quieren más.

Por eso, en esta nota se da cuenta de algunas situaciones sexuales o “mandatos” que la mayoría de los hombres odian del sexo, pero nunca los admitirían.
La eterna ereccion

Es sumamente raro que durante todo el acto sexual el pene se mantenga erecto. No es que sea complicado tener una erección, pero lo que sí es complicado es que el hombre, a diferencia de la mujer, pasa por muchas etapas durante el sexo, primero comienzas a besarla, luego a tocarse, siguen algunas pausas y después de un juego previo, la penetración.
El pantalon y los zapatos
Parece que no es molesto, pero en realidad sí lo es. Por lo general, el chico comienza quitando la blusa de la chica, luego sus pantalones, pero entonces están los zapatos. Es muy raro que ellas le quiten los zapatos a ellos, así que mientras un hombre tiene que aprender a quitar los zapatos de su novia, ellas siempre se acomodan para no quitar los de su pareja.

Orinar cuando es inoportuno
Es uno de los hechos que más duele como hombre. Para hacer pis en estado de erección los hombres tiene que ponerse en un posición incómoda, y además concentrarse para que a uretra y la vejiga accedan a no eyacular, sino a orinar.

El momento correcto
Los dedos pueden ser un termómetro perfecto, pero si no existe comunicación con la pareja es común no saber cuándo es el momento concreto para hacer lo que se tiene que hacer. Estar adivinando si es el momento correcto o no para la penetración puede ser muy complicado para cualquier hombre, y terminar boicoteando la performance.

No eyacular es difícil
Es sabido que las mujeres tienen una naturaleza que los hombres no y por eso no entienden lo complicado que puede ser no eyacular antes de que ella esté satisfecha. Ellos también están excitados y si pudieran ser multiorgásmicos estaría genial.

No siempre es tan satisfactorio
No solo las mujeres sienten que el encuentro no fue lo que esperaban, esa sensación también les corresponde a ellos. La satisfacción de un hombre puede ser un poco más simple, pues de una u otra forma siempre van a llegar al orgasmo, pero esto no significa que la relación sexual haya sido lo que en verdad esperaban.
Siempre se espera que terminen

A veces, por una u otra razón, los hombres no llegan al orgasmo. Hay chicas que simplemente no lo comprenden y terminan pensando en que algo anda mal en la relación sexual.
Tambien fingen orgasmos
Esta misma idea sobre el sexo y sobre tener que llegar al orgasmo lleva a los hombre, como a las mujeres, a fingir que sí terminaron aunque no sea cierto. Y esto tiene que ver con el punto anterior, se pretende que haya igualdad en el sexo, pero no cuando se trata de los hombres, o al menos eso parece.

No puedes quejarte
En algunas cuestiones, el hombre también resulta violentado o silenciado y no puede decir o quejase sobre nada de lo que no les gusta o de lo que odia de la relación sexual con su pareja. Da la sensación que está mal visto, porque está demasiado instalado que a los hombres les debe gustar siempre el sexo.
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