Lamentan en el PRD que sus dirigentes nacionales rindan culto al Papa

 

Francisco Espinosa

Aguascalientes, Ags.- Miguel Ángel Mancera, el hombre que dirige a la recién bautizada Ciudad de México, entregó las llaves de dicha entidad a Francisco I como lo indicaba el acto protocolario. Después, en un impulso humano más allá de la solemnidad entrenada en largos mitines políticos, el gobernante sacó su celular, estiró su brazo y posó al lado de la máxima figura católica para tomarse una selfie, mientras el papa sonreía sorprendido.

Al igual que Mancera, Agustín Basave, presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se entregó al júbilo citadino para envolverse y formar parte de los funcionarios que se acercaron para poder estrecharle la mano a Francisco y hasta besarle el anillo simbólico que usa en su mano izquierda y que tanto valor tiene en la religión católica.

Entonces, en un país mucho menos católicos que otras venidas papales, algunos militantes y simpatizantes perredistas mostraron su malestar por estas acciones de dos principales figuras de su partido, porque consideraban incongruentes sus actos con respecto a lo que desde la izquierda se ha siempre pronunciado.

Cuauhtémoc Escobedo, diputado local del PRD en Aguascalientes, fue claro al decir que al papa “se le debe dar un trato respetuoso a los líderes religiosos pero no rendir pleitesía, sobre todo cuando están ante los ojos de la opinión pública”. Por otra parte, dijo, que cualquier dirigente o gobernante tiene derecho a profesar la religión que quiera, pero, reiteró, “en el ámbito privado, no como parte de una escena pública como han sido estos casos”.

También lamentó que el jerarca católico no haya aceptado recibir a los familiares de los 43 estudiantes de Ayotzinapa ni haya condenado el suceso en ninguno de sus discursos. Escobedo recuerda que se trata de algo que dejó mal parado al estado mexicano a nivel mundial. “Es de condenarse, porque un líder como lo es el papa Francisco, a quien muchos le admiramos sus posiciones en pro de los derechos humanos, debió de haber tocado el tema”. De haberlo hecho, dijo, “hubiese significado por lo menos la declaración de que está a favor de las víctimas y que está en contra de estos abusos contra los derechos humanos”.