La inteligencia artificial general será imposible

La inteligencia artificial general será imposible

Redacción

El entendimiento de la conciencia ha sido uno de los retos más grandes para el ser humano. Sin embargo, eso no ha impedido que científicos e ingenieros del mundo se dediquen al desarrollo de la conciencia para la Inteligencia Artificial.

Uno de los ejemplos más famosos de la IA es Sophia, el robot humanoide que incluso recibió la ciudadanía en Arabia Saudí en 2017. Sophia es capaz de recibir información visual y reconocer rostros individuales. También puede mantener conversaciones triviales con la gente y hacer más de 60 expresiones faciales mientras habla. Aún así, las habilidades de Sophia siguen siendo superficiales.

La conciencia humana consiste en parte en comprender significados abstractos e indirectos. Y es precisamente este tipo de comprensión lo que la inteligencia artificial es incapaz de hacer. Sophia puede hablar, pero la conversación es trivial. De hecho, muchos informáticos consideran que Sophia no es más que un Chatbot con cara.

A diferencia de los humanos e incluso de algunos animales, los sistemas de IA sofisticados como Sophia no pueden detectar los estados emocionales o mentales de otras criaturas. Por lo tanto, sólo pueden comprender el significado de las frases palabra por palabra. Intenta ser irónico con Siri, por ejemplo. No funcionará. Por ejemplo, pídele que encuentre algo que no sea McDonald’s. Tampoco puede hacerlo.

Entendemos a otras personas y sus mentes por analogía. Desgraciadamente, esta indirecta es algo que los ingenieros y científicos cognitivos no han conseguido programar en la inteligencia artificial. Esto se debe a que la capacidad humana de entenderse de forma fiable por vía indirecta es en sí misma un misterio. Nuestra capacidad de pensar de forma abstracta y creativa, en otras palabras, es bastante difícil de entender. Y es imposible codificar algo que no entendemos. Por eso las novelas y los poemas escritos por la IA no consiguen crear una trama coherente o son en su mayoría disparatados.

La inteligencia general artificial ―la conciencia de los robots― podría ser posible en un futuro lejano. Pero sin una comprensión completa y exhaustiva del lenguaje y sus innumerables matices, la inteligencia artificial general seguirá siendo imposible.

Con información de El Castellano