Fiscal investiga al hijo de Bachelet

Fiscal investiga al hijo de Bachelet

Excélsior

Santiago.- El fiscal regional Luis Toledo fue designado ayer, a solicitud de la oposición derechista, para que investigue delitos de negociación incompatible y violación de secretos supuestamente cometidos por el hijo de la presidenta Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos.

El escándalo en torno a Dávalos estalló la semana pasada al conocerse que él y su esposa Natalia Compagnon, dueña de 50% de la empresa Caval, recibió un crédito de 10 millones de dólares al día siguiente que Bachelet fuera elegida por segunda vez Presidenta.

El fiscal fue designado horas después de ser solicitado por diputados del Partido Renovación Nacional. Uno de ellos, José Manuel Edwards, declaró que la indagación “va a poner a prueba las instituciones chilenas porque aquí se trata del hijo de la Presidenta”.

Según la Superintendencia de Valores y Seguros, el préstamo no tiene nada de ilegal, aunque para la oposición y sectores oficialistas es inmoral.

La semana pasada se supo que Dávalos y su esposa se reunieron con el vicepresidente del banco que les prestó el dinero, Andrónico Luksic, mientras Bachelet estaba en campaña presidencial y que el préstamo fue aprobado un día después que la mandataria fuera electa para un segundo periodo, el 16 de diciembre de 2013.

Caval compró en 10 millones de dólares terrenos agrícolas en Machalí, en el centrosur del país, que hace poco vendió en 15 millones de dólares, según la oposición, cuando el matrimonio ya sabía que en esas tierras se podrían construir conjuntos habitacionales.

Dávalos aseguró que “yo no he ganado un peso” y que Caval aún tiene que pagar “un montón de gastos administrativos, operacionales, impositivos, etcétera”. Cálculos de prensa estiman las ganancias de Caval en unos 4 millones de dólares.

Fue un tremendo error político” la reunión de Dávalos con Luksic, afirmó Osvaldo Andrade, presidente del Partido Socialista, mientras el hijo de la mandataria se defendió diciendo: “no creo que sea una imprudencia”, porque “si yo trabajo en el mundo privado… no puedo estar preocupado de lo que pasa en el gobierno”.

Dávalos renunció el viernes de la semana pasada a su cargo de líder de un grupo de organizaciones socioculturales del gobierno.

Al dimitir pidió perdón “por el daño a la imagen que se le ha hecho al gobierno, por una cuestión que… no tiene nada de ilícita”.