Estrellas de rock, conductores de TV y escritores se suman a las fuerzas de resistencia en Ucrania

Estrellas de rock, conductores de TV y escritores se suman a las fuerzas de resistencia en Ucrania

KIEV.- Se suponía que este mes el bailarín Oleksiy Potyomkin iba a estar dando saltos en el escenario de la Opera de Kiev interpretando al príncipe en Lileya, un clásico del ballet ucraniano. Pero Potyomkin tomó un arma y un kit de primeros auxilios y se sumó a la resistencia que combate al invasor ruso.

La amplia movilización incluye a personas de todas las profesiones y sectores de la sociedad, desde importantes figuras de la dramaturgia y el rock, hasta abogados y conductores de televisión, que se han unido en defensa de la independencia de su país, ante el avance militar y el asedio y bombardeo ruso de las ciudades de Ucrania.

“Tengo civiles de todo tipo como compañeros de armas”, dice Potyomkin, de 33 años. “Nos sumamos porque preferimos hacer algo útil a quedarnos en casa de brazos cruzados y perdiendo el tiempo.”

Algunos, como Potyomkin, tomaron las armas. Otros cocinan para las tropas o trabajan en los puestos de ayuda médica, y también están los que se ocupan de registrar todo y distribuir al mundo las fotos y videos de lo que pasa en su país.

El bailarín ucraniano Oleksiy Potyomkin se unión a la defensa del país
El bailarín ucraniano Oleksiy Potyomkin se unión a la defensa del país@quenoticiasec

En el oeste de Ucrania, lejos del frente de batalla, la gente junta comida y remedios y los envía hacia el este en autos particulares, que a su regreso vuelven cargados de mujeres y niños que escapan del frente. Las mujeres fabrican redes de camuflaje y pasamontañas.

Una de las víctimas más conocidas es Pasha Li, actor de cine y presentador de televisión, que murió el 6 de marzo durante un bombardeo en el frente de batalla, días después de unirse a un batallón de defensa territorial. Pero eso no amedrentó a sus compatriotas famosos.

Una nación en armas

“El mayor error de Putin fue pensar que se enfrentaría solo con el ejército ucraniano y algunos «nacionalistas»”, dice Serhiy Prytula, comediante y presentador de televisión que dirige una organización benéfica que suministra equipos y pertrechos a los soldados ucranianos. “Está luchando contra toda una nación”.

Prytula dice que están recibiendo donaciones de Ucrania y de todo el mundo, y con ese dinero encargan equipamiento en países vecinos, como Polonia y la República Checa, o más lejanos, como España y Australia. Prytula comenzó a ayudar al ejército en 2014 cuando Rusia invadió por primera vez, y así se ganó la confianza de los ucranianos, que lo vieron visitar a los soldados en las trincheras de la línea de frente para entregarles ayuda personalmente.

#Lavrov admitted bombardment of maternity hospital in #Mariupol. He said they were shelling the “neonazis”. That is how they call weaponless pregnant Ukrainian women. Show this picture to lavrov and putin and ask them to find any “neonazi”. The world must stop this insanity. pic.twitter.com/1UHXOyLfU8— Serhiy Prytula (@serhiyprytula) March 10, 2022

El martes ordenó 2000 cascos y chalecos antibalas por valor de 2 millones de dólares. Otra organización adquirió drones y lentes de visión nocturna para el ejército. Los soldados retribuyen con sus propios obsequios: la oficina de Prytula ahora está adornada con un fragmento de un avión de guerra ruso derribado recientemente por una unidad ucraniana.

Los voluntarios dicen que la base de resistencia del país es fuerte y flexible, y que será difícil quebrarla. “Este es un ejército de personas libres, donde nadie tiene miedo de tomar la iniciativa”, dice Maksym Kurochkin, uno de los dramaturgos más conocidos de Ucrania, que se unió a un batallón de defensa territorial en el segundo día de la guerra.

Koruchkin dice que entre sus hermanos de armas hay empresarios, taxistas, periodistas, diseñadores y programadores.

Pero la mayor celebridad que defiende a Ucrania es sin duda el excomediante y actor Volodimir Zelensky, presidente del país. Su transformación en un líder de tiempos de guerra ha sido aplaudida por los gobiernos extranjeros que apoyan a Ucrania, e incluso por sus propios críticos.

“Es un hombre realmente valiente”, dice Prytula, que hace un tiempo se metió en política justamente porque lo preocupaba el rumbo que estaba tomando el gobierno de Zelensky. “Para los ucranianos es muy bueno que él se quede en Kiev, porque es como un faro para nosotros. Y estoy de acuerdo con él: lucharemos hasta gastar nuestra última bala”.https://www.youtube.com/embed/VzpY9-9NV8M?feature=oembed

Se suponía que a esta altura del año el líder de la banda de rock BoomBox, Andriy Khvilyuk, iba a estar de gira por Estados Unidos, pero está en Kiev ayudando a la policía a patrullar las calles, y también publica actualizaciones periódicas en Facebook. Khvilyuk posteó un video cantando a capella una canción popular ucraniana con un rifle colgado del pecho frente a la Catedral de Santa Sofía que se viralizó de inmediato.

En un reciente video, les habla a sus fans de Rusia, donde su banda dejó de hacer giras en 2014, cuando Moscú invadió Ucrania por primera vez. “Los estamos esperando en cada casa, en cada ventana”, dice hablando en ruso. “Hasta la abuela más anciana los está esperando, para pegarles con un cucharón, con una pala, para matarlos.”

El bailarín Potyomkin se unió a las fuerzas de defensa de Odessa al comienzo de la guerra bajo el mando de un amigo, un veterano que se hace llamar Samurai. Patrullaban el distrito en busca de cualquier situación o persona sospechosa. Después de evacuar a su familia a Leópolis, en el oeste, Potyomkin se unió a un equipo de médicos. “Para ser honesto, todo es aterrador, pero nos controlamos”, dijo.

“Como en una pijamada”

Los políticos, incluido el expresidente de Ucrania Petro Poroshenko, también se sumaron al esfuerzo nacional. Kira Rudik, legisladora y exejecutiva de empresa, tomó las armas y reunió en su casa a un par de docenas de amigos y miembros de su partido, donde duermen en sofás o en el piso “como en una pijamada”.

“Miré mi casa, a mi familia, mi hogar, a mi gato, y me di cuenta de que todo lo que amo está acá”, dice Rudik. “¿Por qué debería irme? ¿Por qué a Putin se le ocurrió tomar lo que es nuestro?”

El grupo se entrena todos los días en el jardín de la casa para adquirir habilidades básicas con la ayuda de veteranos de guerra. Al principio, los vecinos se alarmaron, hasta que entendieron lo que estaba pasando. Rudik dice que sus habilidades para el manejo de armas están mejorando y que su grupo investiga informes de sabotajes, ayuda a evacuar a los ancianos o en las tareas de rescate después de un atentado.

Ahora están tratando de establecer una rutina más militarizada, con el desayuno a las 8:30 de la mañana y la cena a las 8:30 de la noche, y una estricta prohibición de beber alcohol. “Los primeros días estábamos en estado de shock, pero ya nos estamos organizando”, dice Rudik. “Me cansé de la pijamada: ahora tenemos que funcionar como un verdadero ejército”.

Con información de La Nación