Este es el método japonés que se utiliza para combatir el estrés

Este es el método japonés que se utiliza para combatir el estrés

Redacción

De acuerdo con diversos estudios, el estrés afecta a alrededor de un 40 por ciento de la población, y no solo a los que se encuentran en el campo laboral, sino que es una situación general.

Las cifras de este malestar aumentaron durante la pandemia del Covid-19 a nivel mundial, dado el cambio en la rutina a la que fuimos orillados.

Japón es uno de los países líderes en los niveles de estrés entre su población. Incluso existe un término que se utiliza para referirse a la muerte causada por el estrés laboral: karoshi.

Ahora los japoneses han diseñado una terapia que ha cobrado cada vez más fuerza: “Rui-katsu” que significa “búsqueda de lágrimas”.

Las primeras sesiones de esta terapia fueron organizadas por Hiroki Terai, conocedor pleno del poder liberador del llanto, quien decidió aplicarlo como un tratamiento contra el estrés. El terapeuta explica que por medio de las lágrimas podemos expulsar sustancias tóxicas del cuerpo y así logramos sentirnos mejor.

Al comienzo, Terai enfocó estas sesiones pensando en las mujeres. Actualmente congrega a 20 personas en una sala en la que proyecta anuncios, cortos y vídeos emotivos con lo que consigue que todos los participantes terminen llorando. La sesión dura cerca de 40 minutos y las personas (adultos de distintas edades) salen liberadas de sus tensiones, con la mente despejada y, en consecuencia, con los niveles de estrés reducidos.

El propósito es que, al llorar en grupo, el individuo se deshaga del factor depresivo que podría estar presente cuando llora a solas.

Este método va en contra de muchos aspectos de la cultura japonesa, ya que por lo regular, el japonés crece aprendiendo que debe levantarse y superar las adversidades. Sin embargo, no todos tienen la fuerza suficiente para ello y necesitan de ayuda para sentirse mejor en un momento complicado.

Con las lágrimas, Terai espera que los participantes acepten su vulnerabilidad y se permitan llorar de vez en cuando para mejorar su relación con otras personas y su entorno laboral.

Con información de Grandes Medios