Esta es la mejor forma de ejercitarse y perder peso en casa

Esta es la mejor forma de ejercitarse y perder peso en casa

Redacción

Aunque no lo creas, ejercitarse en casa y perder peso es posible. Lo único que necesitamos es un equipo deportivo básico y disciplina.

La coordinadora de contenido audiovisual de Olimfit, Núria Llop, señala que además de realizar una rutina de forma sana y evitar lesiones, se debe practicar cómo hacer cada ejercicio, con el posicionamiento y movimiento adecuado.

Por eso, ella recomienda centrarse en un único ejercicio cada día para mejorar la forma de realizarlo. También las repeticiones constantes ayudan a facilitar el movimiento y eso nos dará paso a tener rutinas más avanzadas.

Perder peso con 4 ejercicios caseros

· Squats o sentadillas: Son un clásico entre los ejercicios, pero, a la vez, uno de los que peor se realizan. Entrenan todo el tren inferior del cuerpo, y garantizan una mejora muscular que no solo ayuda a la hora de practicar el resto, sino también en la vida diaria. Y es que unas piernas fuertes te ayudarán a estar más en forma para afrontar largas caminatas, o subir escaleras y sentirte más ligero. Para realizarlas correctamente debemos posicionar las piernas separadas y alineadas en paralelo o ligeramente hacia el exterior, debemos estirar los brazos completamente de frente y mantener las palmas de las manos hacia abajo. Como su propio nombre indica, debes hacer el movimiento de sentarte; por tanto, los glúteos siempre irán hacia atrás, y hacia abajo. En la flexión de las rodillas debes mantenerte centrado, evitando que estas sobrepasen la punta de los pies y que estos se desplacen hacia dentro. Ten presente que la sentadilla se hace en el sitio, manteniendo un equilibrio. La espalda debe estar recta, siempre evitando el balanceo hacia delante. Esto es importante, ya que el hecho de no mantenerla erguida puede provocar dolor en la parte lumbar. Por último, no pierdas de vista la planta de tus pies, que deben tocar completamente el suelo en todo momento.

· Push-ups o flexiones de pecho: Suelen incluirse en muchos entrenamientos, puesto que es un movimiento que implica todo el tren superior. Además, no requieren ningún tipo de equipamiento adicional, puesto que utilizas el propio cuerpo soportando tu peso. Eso sí, si se realizan de forma incorrecta pueden ocasionar lesiones en las muñecas, en la espalda, e incluso dañar las cervicales. Por ello, lo más recomendable es que practiques para conseguir una ejecución perfecta. Para realizar correctamente una flexión de pecho, revisa que cumples con las siguientes premisas: vigila que tus codos estén metidos y cerca del torso. Las palmas deben estar totalmente apoyadas en el suelo y los dedos señalando al frente. Los dedos de las manos deben separarse para un mejor agarre. El tronco debe estar igual de recto que cuando se hace una plancha. Te ayudará imaginar una barra recta de cabeza a pies que has de sostener. Corrige la elevación natural de glúteos. Los pies deben estar alineados con las palmas de las manos. Si te animas a añadir dificultad, puedes juntarlos. Una vez estés bien colocado, se comienza desde arriba, soportando el peso en lo que se llama fase excéntrica. A continuación, desbloquea los hombros bloqueados y flexiona los codos hacia atrás y ligeramente hacia afuera. Esto hará que todo el cuerpo descienda hasta el suelo de forma lenta y controlada manteniendo en tensión la faja abdominal y los glúteos. Una buena idea para valorar cómo haces las flexiones es ponerte delante de un espejo, o bien grabarte en vídeo. Así podrás revisar la ejecución con detenimiento, y ver qué aspectos debes trabajar más. En el caso de ser principiante, si queremos hacerlo más fácil podemos apoyar las rodillas en el suelo.

Planks o planchas isométricas: En teoría, es un ejercicio fácil; pero a la hora de ponerlo en práctica puede resultar algo complejo. Así que, si eres de los que prefiere hacer ejercicios más estáticos, manteniendo el cuerpo firme, toma nota, porque las planchas son para ti. De hecho, es similar a la flexión en cuanto a posicionamiento, pero con unos ligeros cambios. Los puntos de apoyo en este caso serán los antebrazos y las puntas de los pies. Como siempre, manos y pies deben alinearse con los hombros para evitar lesiones y conseguir equilibrio. Las manos tocan el suelo, pero con lo que realmente se hace fuerza es con el abdomen, puesto que debe mantenerse una postura recta de la cabeza a los pies. Es decir, las caderas no deben elevarse. Tenlo bien presente, porque este es el mayor error al realizar una plancha: se elevan los glúteos de forma natural para ganar comodidad, y no se nota el ejercicio. En una plancha bien realizada tras unos segundos en la posición estática empezarás a notar el calor en otras zonas del cuerpo, como las piernas. Has de tener especial cuidado con el cuello, ya que a veces se resiente por la sobrecarga de tensión en él. Para evitar esto, enfoca la mirada hacia abajo mientras realizas la plancha. No te preocupes si, pasados unos 15 segundos, el cuerpo tiembla por el esfuerzo; está llegando al límite, pero es normal. En cuanto a la respiración, esta debe ser lenta. Y respecto a la duración de cada plancha, lo ideal es intentar llegar a 30 segundos. De hecho, si lo crees necesario puedes realizar solo una al día. Eso sí, en el caso de hacer varias, te recomendamos que dejes un periodo de recuperación de un minuto entre cada una. Pero hay muchos más ejercicios para entrenar las abdominales y el core.

· Burpees: Se trata de otro ejercicio que requiere el cuerpo completo para llevarlo a cabo. Son complejos, ya que son como tres ejercicios en uno. Recomendamos dominar la sentadilla, las flexiones y las planchas previamente, ya que se necesita fuerza y ganas para ello. Con los burpees se trabajan más partes del cuerpo a la vez: espalda, pecho, abdomen, brazos, y piernas. El burpee se comienza en cuclillas y con las manos sobre el suelo. El primer movimiento a realizar es el de extensión de piernas atrás hasta llegar a una posición de flexión de pecho. Ambas piernas deben colocarse a la par para que la intensidad del ejercicio sea la necesaria. El segundo movimiento es una flexión de pecho rápida. Se flexionan los codos, y se desciende sin llegar a tocar el suelo. Tras la flexión, se debe volver a la posición de cuclillas, recogiendo las piernas con todo el esfuerzo que lleva y el cansancio de la propia flexión. Tiene que haber fluidez en todo el movimiento. Por último, se realiza un salto vertical con los brazos elevados por encima de la cabeza. Así, un burpee es la secuencia de cuclillas-flexión-cuclillas-salto. Lo mejor para hacer burpees es realizarlos en series. Si estás comenzando y tu forma física todavía no es óptima, puedes empezar realizando el burpee sin salto y sin flexión; en un segundo nivel añade el salto y, finalmente cuando ya puedas realizarlo correctamente, haz el burpee completo con salto y flexión. La clave es entrenar la forma y fluidez primero para, en un futuro, aumentar la intensidad en los movimientos de flexión y salto.

Con información de Men´s Health