¿Es seguro abrir las escuelas?

¿Es seguro abrir las escuelas?

Eida Cantú / The New York Times

Cuando era maestra de secundaria, hace años, observaba maravillada cómo esos chicos y chicas que aterrizaban en la escuela a inicios de agosto, cinco meses después, al abandonar las aulas con rumbo a las vacaciones de invierno, eran otros: más maduros, más confiados en sí mismos, con las ambiciones más claras y algunos centímetros extra de estatura.

A lo largo de estos meses de pandemia, no he podido evitar preguntarme ¿cómo afectará el aislamiento a todos esos chicos privados del contacto con sus compañeros? ¿Qué pierden sin la camaradería de los deportes en grupo, sin compartir el almuerzo con un amigo, sin discutir y reconciliarse con sus colegas, sin la mirada cercana de un adulto fuera de su órbita familiar?

En algunos países los niños no han ido a la escuela en casi un año y en otros, cada comunidad ha tenido que tomar medidas muy distintas para mantener el aprendizaje de los chicos y cuidar la salud de los adultos a su alrededor.

Ahora, profesores y padres y madres de familia en muchas partes del planeta se preguntan preocupados cuándo volverán las clases a la normalidad.

Desde Argentina, donde muy pronto volverán los chicos a las aulas, un lector de este boletín nos escribía con una inquietud: ¿qué ha pasado con los contagios en los lugares donde las escuelas han abierto?

En Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) acaban de emitir una serie de lineamientos para la reapertura de las escuelas. Y el gobierno de Biden se ha propuesto impulsar la reapertura de la mayoría de las escuelas en sus primeros 100 días.

Las pautas indican que las primarias pueden abrir si requieren el uso de mascarillas e implementan el distanciamiento físico. También dicen que otros niveles escolares podrían volver a clases presenciales si llevan a cabo pruebas semanales al personal y al alumnado con la condición de cerrar si se detecta un aumento en los niveles de transmisión comunitaria.

Los sindicatos del sector educativo en varias zonas de Estados Unidos —y del mundo— aún exigen que los profesores sean vacunados antes de volver a las aulas. Pero los expertos en salud pública han recibido los lineamientos de los CDC con optimismo, pues dijeron estar profundamente preocupados por los riesgos que corre la infancia al quedarse en casa: depresión, hambre, ansiedad, aislamiento y pérdidas en el aprendizaje.

“La crisis de salud mental causada por el cierre de las escuelas será una pandemia peor que la covid”, comentó Uzma Hasan, jefa de división de enfermedades infecciosas pediátricas en RWJBarnabas Health.