Erik Rubín no ha pensado en el divorcio, ¡pero Andrea dice otra cosa!

TV Notas

En entrevista para Mónica Garza en ‘Historias Engarzadas’, Erik Rubín hizo un repaso de su vida, y por supuesto, habló de Andrea Legarreta, su esposa desde hace 16 años.

“Siempre mi ilusión había sido formar una familia, y pues llega esta persona que tiene todo lo que yo había buscado. La vi, siempre se me hizo atractiva, inteligente. Al poco tiempo surgió esta necesidad de decirle que se casara conmigo, a los 4 meses de novios”.

Erik también enfrentó los rumores que corren entre el público sobre que Andrea es quien aporta la mayor parte del dinero al hogar.

“Han habido muchos chismes, la mayoría de la gente habla sin saber. Creo que nosotros seguimos queriendo lo mismo, ha habido una buena comunicación, amor, respeto, por eso seguimos juntos”, adelantó.

Seguramente hay mucha gente que piensa que cuando no estoy de gira o no estoy en la tele me estoy rascando la cabeza… Yo la verdad estoy tranquilo con eso, sé quién soy, no necesito justificar, mis hijas saben. En algún momento sí me afectaron los comentarios malintencionados de la gente”.
Pero también habló que aunque ama a sus hijas, su romance con Andrea en ocasiones pasó a segundo plano.

“Surgen muchas cosas como los hijos, son una bendición, ala prioridad se vuelca hacia ellos, y entonces la vida de pareja ¿dónde queda? Realmente ese ha sido entre nosotros ha sido las cosas más difíciles de manejar, hay que buscar los momentos y el espacio”.

 

Y sobre una separación y divorcio, Erik contó algo, pero luego Andrea dijo otra cosa…

A punto de divorciarnos no, hemos tenido momentos difíciles. Nunca nos hemos puesto como la pareja perfecta, no lo somos. Somos humanos, tenemos dificultades, pero ahorita estamos en un buen momento. Andrea es lo que siempre busqué, me da equilibrio, me hace feliz y me ha regalado lo que siempre soñé, la admiro y siempre ha estado en todo momento”, dijo Erik.

Por su parte, Andrea comentó:

“Hemos llegado a sentarnos y a platicar si debemos continuar o no, a veces la costumbre hace que te olvides de tu pareja, vives con tu familia, como socios, como amigos, convives en el día a día, pero a veces te olvidas de la pareja, entonces debes buscar cómo retomar. Para mí ha sido el amor de mi vida, mi socio, mi cómplice, el mejor papá que le pudo tocar a mis hijas”, dijo.