Entre el Aeropuerto, el Tren y la Revocación de mandato 2a parte

Entre el Aeropuerto, el Tren y la Revocación de mandato 2a parte

“Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia 

es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio.”

Juan Bautista Alberdi

Continuamos escuchando, viendo, compartiendo imputaciones, descalificaciones, parece que lo importante para todos es quien tiene la voz con más decibeles (quien grita más fuerte) o quien tiene más elementos para acusarse mutuamente; y cada quien utilizando a sus ejércitos para dar vuelo a su violenta guerra. 

PARA QUE LA REVOCACIÓN DE MANDATO.

El fundamento de la revocación de mandato la encontramos en el artículo 35, fracción IX, 41, párrafo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; así como en el Decreto de reforma constitucional en materia de consulta popular y revocación de mandato publicado en el Diario Oficial de la Federación el 20 de diciembre de 2019; la Ley Federal de Revocación de Mandato; y los Lineamientos del Instituto Nacional Electoral para la Organización de la Revocación de Mandato

Según lo expusto por la norma jurídica, la Revocación de Mandato es un instrumento democrático por el que un porcentaje de ciudadanos 3%  2 millones 758 mil 227 ciudadanos y ciudadanas; acude a la instancia autónoma del Estado (INE); para solicitar se convoque a una consulta de revocación de mandato del Presdiente de la República a un padrón electoral de 94 millones 93 mil 814 ciudadanas y ciudadanos; para que a través de una votación directa, secreta, personal, libre, espontánea decidan sobre la conclusión anticipada del mandato constitucional del Presidente de la República ante la pérdida de confianza; y que para ser vínculate, es decir, obligatoria, debe haber una participación de por lo menos el 40% del padrón electoral  37 millones 637 mil 526 ciudadanos y ciudadanas; de los cuales, una mayoría absoluta de poco más de  18 millones 818 mil 763 ciudadanos y ciudadanas decidan que han perdido la confianza y por tanto votaron por la Revocación de Mandato del Presidente de la República. 

Con lo anterior, lo primero que debemos rescatar es que la revocación de mandato, debería de contener dos elementos de origen, a ellos me voy a referir exclusivamente: legitimación y legalidad. 

            La legalidad quedó acreditada y validada por la autoridad electoral por cuanto existió el número necesario y suficiente para que procediera la solicitud del porcentaje de ciudadanos y ciudadanas realizada al INE a efecto de que convocara a la la realización de la revocación de mandato.

            La legitimación la encontramos cuando existe una genuina decisión de un grupo de aproximadamente mas de 3 millones de ciudadanos y ciudadanas que solicitan ante la pérdida de confianza someter a consideración la revocación del mandato del Presidente de la República. 

            Primera pregunta que surge:

                        Fueron los y las solicitantes, ciudadanos y ciudadanas adversarios o contrarios al presidente quienes pidieron al INE la convocatoria para la realización de la revocación de mandato ?

            Segunda pregunta

                        Son estos ciudadanos y ciudadanas que impulsaron la revocación de mandato los que le perdieron la confianza al Presidente ?

            La respuesta es clara, NO.

            Entonces es legítima la iniciativa de la solicitud de revocación de mandato ? pues evidentemente NO 

            Fue y es claro  que los accionantes utilizan este instrumento democrático para jugar con la percepción política y como se escuchó en la calle y se observa en la propaganda, es una promoción de RATIFICACIÓN DE MANDATO.

            El gran tema es que no hay nada que ratificar, puesto que la elección constitucional del 2018 en la que se eligió Presidente de la República se hizo para un ejercicio constitucional de seis años, que concluye, llueve o truene el próximo 2024.  

            PARA QUÉ la revocación de mandato ??? 

            Sin ingenuidad como diría algún político local, con este ejercicio democrático no se ha buscado revocar a nada ni a nadie. 

            Un gasto que no ocupaba realizarse con los recursos de todos y todas, y mucho menos, una discusión que tampoco abonaba a nada en la democracia de nuestro País.  

            Como dijo hace unos días un mandatario estatal, sin mezquindades; yo también quiero que le vaya bien al Presidente y también quiero que concluya su mandato para el que fue electo dando lo mejor para la sociedad mexicana.

Colaboración 

Miguel Ángel Juárez Frías