El YOVOY a 100

El YOVOY a 100

Jorge Arturo Ferreira Garnica

Aguascalientes, Ags.- Hace algunos meses que no incursionaba en esto de opinar sobre temas de la vida pública aguascalentense, pero dadas las circunstancias y los cambios sociales impuestos por la pandemia del COVID19 sentí el prurito de hablar un poco sobre la máxima obra sexenal del gobernador Martín Orozco. Sí, me refiero al plan de movilidad tan cacareado pero sin haber sido debidamente examinado, evaluado y mucho menos criticado. 

Pues bien, iniciaré por ese portento de eslogan “YOVOY”, en el que los publicistas de Martincillo pusieron a prueba sus neuronas, derramando ríos de talento y creatividad, con ese palíndromo cuya resonancia es más ruido que nueces.

Un palíndromo además de ser un retozo del ingenio, es una palabra o frase en cuya escritura y lectura las palabras dicen lo mismo de izquierda a derecha y viceversa. Este juego de palabras es algo en lo que se requiere paciencia para el análisis y agudeza para a partir de un vocablo ir construyendo una larga oración e incluso un poema. Es muy utilizada por algunos poetas y escritores.

Se han publicado bastantes libros sobre el particular. El significado de palíndromo se podría resumir en: recorrer de nuevo lo andado, es decir, ir de atrás para adelante y viceversa.

Puedo afirmar que la gran mayoría de aguascalentenses no lo han leído correctamente, de tal suerte que no se han enredado en tan sesuda composición, y quizá muchos otros, los más, ni en cuenta lo han tomado.

Lo cierto es que está inscrito en todo el autotransporte urbano, vía pública, y toda suerte de espacios posibles que permitan sacar a asolear la salea de la vanidad de nuestro pseudopolítico gobernante. Yo supongo que don Martín quedó deslumbrado ante tan genial frase: YOVOY MOVILIDAD AL 100. Me parece que con tan sólo dijese YOVOY a 100 sería no sólo más ilustrativo sino descriptivo, pues con agregarle: haciéndome pendejo, estaría redondeado todo el eslogan. 

Esto del YOVOY, da pie para decir que de nueva cuenta este gobernante, al igual que otros por no decir que todos, han sido traicionados por su estulta vanidad y el superego, al querer dejar a “güigüi” su marca personal como si ser gobernador fuese el símil de ser ganadero y marcar al estado con el hierro de su divisa. Ahí están taxis, camiones de pasaje urbano, bardas, mantas y espectaculares, camellones, banquetas, paraderos de autobús y por supuesto toda clase de papelería oficial.

Toneladas de papel, tinta y pintura se utilizan en estas ocurrencias del gobernante en turno, sin ninguna utilidad pública que no sea la de presumir mañana o pasado, miren, todavía está mi color, mi eslogan etc., que “impuse” cuando fui gobernador. Hay que reconocer Martincillo, hay que reconocer. Porque se es o no se es mi estimado MOS. 

En mi opinión la obra pública y en general toda política pública de beneficio colectivo realizada por el gobernante en turno, debe tener tres momentos de publicitarse: El día de su presentación, es decir del arranque de la obra; el día de su inauguración y finalmente el día que informa a sus gobernados acerca del estado que guarda la administración que le fue encomendada.

No más, pero tampoco menos. Martín no olvides que eres un mandatario, y que eso significa según la definición de la Academia de la Lengua: “Persona que, en virtud del contrato consensuado llamado mandato, acepta del demandante representarlo personalmente, o la gestión o desempeño de uno o más negocios, y que en caso de no cumplir debe responder por los daños y perjuicios que se ocasionen del incumplimiento de tal encargo”. En buen español un mandatario es un empleado de los gobernados cuya mayoría, de manera democrática mediante el voto libre, secreto, personal e intransferible le otorgaron ese mandato.

De tal suerte que el país, estado o municipio que representa un mandatario, no es de su propiedad, sino que está encargado únicamente de su administración. 

Pero volviendo al tema de la movilidad, resulta que no ha pasado de ser una buen intención cuyos resultados han sido de poco provecho, y en ello incluyo los pasos a desnivel construidos, los que están en proceso y los que se te ocurran Martíncillo, cuyo costo económico no ha sido tan elevado, comparado no sólo por el costo ecológico sino por la destrucción de los micro ecosistemas, al asesinar cientos de árboles cuyas edades fluctuaban entre el medio siglo o más.

Quizá los moches de los constructores se acerquen un poco. ¿Verdad que sí, Martincillo? Que conste, que yo solo soyese alguien que transmite lo que la vox populi dice. No olvides Martincillo que sobornos son robos

Lo del transporte urbano fue más, una inversión cosmética, que un verdadero servicio para la comunidad. ¿Por qué lo digo? Pues lo digo y lo sostengo pues yo solo soy un usuario más del transporte colectivo, y con todo y que las recién unidades compradas son de manufactura china, y no están tan pior como diría mi compa Jelipe.

Pero todos nos preguntamos ¿el por qué este tipo de unidades no se generalizó en todo el sistema? ¿Por qué únicamente las rutas 20 y 40? Eso no se mi imprevisible y colérico gobelino. ¿Sería porque la mafia de permisionarios te impidió ingresar a su cofradía? ¿O no quisieron maicearte? ¿O porque en las otras rutas tu contable cerebro calculó que los dividendos no eran igual de jugosos? ¿Faltaron a la premisa de: yo de todo te doy? Reitero: Eso no se. ¿O pactaste en lo oscurito como más adelante haré mención? 

Y aún falta otra genialidad duo-neuronal de don Martincillo, afigurense ustedes que en la rebatiña, que se escucha mejor como rebatinga, entre el pulpo camionero y el gobelino, ojo, acordaron el alza de las tarifas en $9.50 el pasaje normal, estudiantes $2.50 y a la tercera edad $4.75. 

Vea usted el tamaño de tal atraco legalizado. En la realidad es sumamente difícil dar cambio con moneda fraccionaria en especial con la de $0.50, y lo genial fue ese de los $4.75. De dónde recabrones se supone que sacaran los choferes monedas de veinte y de cinco centavos, con todo y que las de veinte centavos todavía se ven, la mayoría de ellas tiradas en la calle pues a nadie le importan, no se diga las de a cinco centavos que ni siquiera están en el cuño oficial del Banco de México. Las de cincuenta centavos circulan un poco más, pero generalmente son escasas.

¿Podemos imaginar que de cincuenta en cincuenta centavitos, más los 25 y casi siempre hasta 75 centavos de los viejitos cuando pagas con cinco, diez o veinte pesos. ¿Cuánto se embuchacan los choferes? De esa manera les compensaron el salario a los operadores, directamente a costillas del usuario, y no de la bolsa del concesionario.

Desde joven he conocido de cerca a propietarios de camiones urbanos, y jamás vi que estuviesen mal económicamente. Muchos políticos de cualesquier época han invertido en transporte público urbano cuando gobernaron sus estados, e incluso foráneo cuando ocuparon altos cargos en la administración pública federal, y si lo hicieron es porque es un buen negocio. ¿Díganme ustedes si es un vil atraco o no lo es? Pues aunque el usuario reclame el cambio correspondiente, la respuesta generalizada de los choferes, es: ¡de dónde quiere que le dé, si no traigo feria! 

En el caso de mis pares los betabeles, dice el acuerdo de YOVOY a 100… pen…, y las instrucciones de cómo usar la tarjeta que se nos proporcionó para ser beneficiados por el descuento, dice: que no podrá ser usada más de cuatro veces al día (sic).

Y más adelante menciona que la tarifa preferencial es del 50% sobre la tarifa regular lo cual da los $4.75. Pero qué, si el operador no cuenta con cambio, la tarifa se redondea al mínimo inferior más cercano (sic). ¿En este caso cuál es el mínimo inferior más cercano? Según Pitágoras, que nunca miente, sería el de $4.50, pero los operadores nunca traen cambio, entonces el mínimo debería ser el de $4.00 y no de $5.00 como lo cobran.

La pregunta más obvia es: ¿Para qué autorizar aumento en las tarifas con fracciones de peso? Lo cuerdo, sabio y con sentido común, pero sobre todo justo, honrado y honesto, es que el aumento debería haber sido en pesos cerrados, General 9 o 10 pesos, estudiantes 2 o 3 pesos y viejitos 4 o 5 varos ¿Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo? Este tipo de arreglos al margen de los ciudadanos huele muy mal, mejor dicho hiede. ¿Verdad que sí don Martincillo centavero?   

En tanto eso pasaba por tus dos neuronas que el alcohol te dejó útiles, los permisionarios, como lo han hecho siempre, compraron camiones de carga y los habilitaron para pasaje. Todo un transporte de lujo para los usuarios, de 100 como cacarea Martincillo. Si esta es tu obra sexenal, pues te hubieses aplicado y haberles exigido un transporte de primera, apto para traslado de seres humanos. 

Y todavía falta agregar el servicio prestado a los usuarios, pues los conductores de las trocas de carga habilitadas para pasaje, por regla general se olvidan que están prestando un servicio a la comunidad. Y lo digo y sostengo, porque la gran mayoría de estos choferes cuando andan de buen humor hacen la parada cuando la solicitas sea para abordar o descender del camión, pero la mayoría de las veces y la mayoría de los conductores no lo hacen así, es decir, hacen la parada donde quieren y cuando quieren, cortan las rutas a su antojo y si protesta el pasaje de paso lo insultan y ponen como lazo de cochino. Sólo cito estos cuantos atropellos que sin duda alguna son los principales, pero hay otras barbaridades igual o más bárbaras y que por ahora omito. 

Este vil desmadre es el tan cacareado huevo de Martincillo Orozco Sandoval y su YOVOY CONTIGO A 100…DOME PENDEJO. El señor Orozco le dedica más tiempo a eso de andar en “la jarra (casi igual que a su antecesor) que a su trabajo de mandatario. Ya lo han balconeado en múltiples ocasiones declarando a los medios, con su atolondrada cara de ebrio, y tartamudeando y diciendo incoherencias, lo que vulgarmente se conoce como haciendo el oso. Pobre Aguascalientes con este mísero ejemplo de quien nos gobierna. Puras vergüenzas.  Pero qué más se puede pedir a un cerebro con dos neuronas útiles. 

Como quiera que haya sido, te faltó lo que a las torrejas para generalizar la calidad del transporte de los aguascalentenses que bien lo merecemos, pues somos seres humanos de primera como los de todo el mundo.

A ustedes, los que se hacen llamar políticos, porque en realidad no lo son, son, eso sí, advenedizos de la política, les encantan las obras de relumbrón, y más que eso, el dinero que de esas obras escurre a sus bolsillos. Sí pues, dinero mal habido. Se sienten dioses. Su pobre mentalidad los invita a pensar en miren esto y aquello “yo lo hice” y tiene una placa que yo mismo firmé, para que estos aguascalentenses sepan que fui el mejor gobernador que han tenido y bla, bla, bla.

Gobernar es servir, pero sobre todo cumplir cabal, honesta y honradamente con el encargo que el pueblo les otorgó, que es algo que una vez en el poder nunca vuelven a tener presente, pues todo fue pura saliva. Es obvio que si realmente hubiesen empleado el tiempo necesario para cultivar esa noble vocación, que les habría permitido formarse como auténticos políticos, su visión del mundo no sería tan chata como lo es. 

Aguascalientes es y siempre ha sido un estado de la federación de los más pujantes y laboriosos. Un ejemplo sencillo por carismático y trascendente es la Feria de San Marcos, que nació bajo el pretexto de festejar al santo patrono del Barrio de San Marcos, y ojo, no es a quien se le otorgó la calidad de protector de la ciudad cuando se fundó, sino del santo que les impusieron los frailes al pueblo de indios, como peyorativamente se le llamaba durante la conquista al muchos años después Barrio de San Marcos. Todos sabemos que las Santa patrona del Pueblo es la Virgen de la Asunción, por ello Aguascalientes se llamó a partir de su fundación: Antigua Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes. 

Aviva el intelecto Martincillo. Pues bien, con la organización de tal festejo se buscó promover una relación comercial con pueblos y entidades circunvecinas, y como decimos por acá, de hay p’al real. Lo cierto es que merced al temple de los aguerridos e industriosos aguascalentenses, funcionó, y funcionó de maravilla, pues hasta la fecha es el escaparate de nivel nacional e internacional que funciona como un auténtico espacio de negocios e inversiones. 

El progreso de Aguascalientes es de su gente y de los que se atrevieron a invertir su dinero. Luego vino el trabajo político de gobernadores modestos pero con visión para atraer inversión nacional y extranjera. Tú no eres de esos Martín, tu eres un simple emigrante con suerte, por eso estás donde estás. Y aunque sí nos importa que lo estés haciendo tan mal, con todo eso y más, creo que los aguascalentenses tenemos derecho a equivocarnos pero contigo sí que la regamos gacho.

Nuestro Agüitas según lo publicó el INEGI el pasado 21 de julio, ocupa el primer lugar en expansión con un incremento anual promedio de 21%, le sigue San Luis Potosí con 17%, Quintana Roo con 16% y Querétaro con el 15% en la atracción de inversiones en la industria automotriz en general. Esto habla muy bien de su gente, y de la labor de algunos gobernantes de anteriores administraciones, como fue la de Refugio Esparza Reyes quien dio el banderazo al arranque económico y comercial, y la de Rodolfo Landeros (que le encantaba el agua también) con la cual Agüitas como él le decía cariñosamente, despegó de manera decisiva. Barberena, Granados Roldán se cuece aparte, Felipe y Luis Armando, fueron bastante deslucidos en su actuar al igual que tú, mi querido MOS, Lozano de la Torre se salva en virtud de que fue él quien con todo el apoyo de tres gobernadores para los que trabajó, atrajo la inversión de capitales de gran envergadura que son los que sostienen la pujante economía de nuestro estado.

Los otros nada más cuidaron con una buena relación política lo ya logrado. Pero tú Martincillo, no das pie con bola, pues tu gran obra con la que pretendes dejar huella es ese: YOVOY a 100…domepen…, hazme el refavor cabrón. 

Un estado como Aguascalientes ya requiere infraestructura de primer mundo y cuando digo infraestructura de primer mundo, me refiero a calles, avenidas, parques, jardines mercados, escuelas y universidades, y sobre todo, un transporte público eficaz, eficiente y rápido. A mí me parece que tú tuviste la oportunidad de trascender y la dejaste ir.

Lástima Margarito. En tu lugar un verdadero político, y no digo que los que he citado lo hayan sido, habría planeado un transporte público transexenal, como sería un tren subterráneo y uno rápido y ligero que intercomunicara a los cuatro puntos cardinales de la ciudad, así como los diez municipios con la capital, e incluso Encarnación de Díaz Jalisco, nuestra querida Chona, lo que aportaría ahorro, economía de tiempo, dinero y esfuerzo, e incluso accidentes y vidas, además de estimular más inversión y ello sin importar cuántos sexenios se hubiese tardado en terminar, únicamente bien planeado para ser continuado por administraciones venideras. Todo en beneficio de Aguascalientes y sus habitantes.

Pero tú no eres de esos, puesto que antes de iniciar eso del YOVOY…, ya había todo un estudio que tu antecesor Lozano de la Torre encargó a una empresa española, y del cual se supo el costo, que por ahora no recuerdo. Y con eso de que no quieres saber nada que huela a Lozano de la Torre, pues cómo lo habías de usar, e incluso mejorar.

Tomaste lo de las zonas conurbadas y lo quisiste aplicar en la Avenida Adolfo López Mateos, pero te convenciste que no era viable y tan, tan, y no sé si, por las críticas observaciones que te hicimos algunos, o quizá sí, eso tú lo sabes mejor que nadie. Pero como saliste igual o “pior” que todos los otros, tú también sucumbiste por el relumbrón.

Pudo más tu vanidad que tu espíritu de servicio. Esas obras mediocres nos hunden y nos alejan de vivir y convivir como ciudadanos de primer mundo. Pero ya llegará un auténtico político que nos venga a gobernar con sabiduría y visión de largo alcance como lo tuvo el modesto profesor rural Cuco Esparza, o el señor Landeros, y por supuesto, Otto Granados Roldán, quien se distinguió no tanto por la obra pública sino por estimular la educación y la cultura, los demás han sido del montón, así como tú comprenderás. La estulticia alejala Martincillo, alejala

Durante lo que va del año y prácticamente del COVID19, has renunciado a lo mejor que tenías como colaboradores políticos, como lo fue Enrique Morán y Claudia Ortega por citar los más relevantes. Ambos funcionarios con verdadero oficio de la praxis política.

En otras áreas también te has dado el lujo de despreciar la inteligencia y el talento, pero no se le pueden pedir peras al olmo, y en política se es o pose es.

Ahí te la dejo de tarea, y sigue celebrando tu gran eslogan de: CONTIGO YOVOY a 100…, con ese pobre palíndromo que te deslumbró. ¿Cómo es posible que la Casa Terán aún no pueda volver a la normalidad? ¿Por qué no has renunciado a Claudia Patricia Santana, ella sí por su ineptitud en el manejo de la cultura, en cuyas diversas disciplinas Aguascalientes llegó a ser vanguardia.

Ahora ni sombra es. Y de pilón con eso de la Casa Terán cerrada, pues da mucho en que pensar. Si es porque tú no has otorgado ni la atención ni el presupuesto necesario para su total rehabilitación, pues habla muy mal de ti, Martincillo y de doña Claudia también, pues denota su nula capacidad para dirigir y en particular para gestionar y convencer a quien autoriza los dineros para que la cultura avance.

Pura ignorancia puesssnnn. Indiferencia y desprecio por las artes. Pobre Agüitas, con estos amigos de la cultura para qué queremos enemigos.  

Y del COVID mejor ni hablamos.

Oye MOS, en este texto te dejo unos cuantos de esos palíndromos, espero, si sabes leer, los localices, pistas las hay suficientes y notorias. De la movilidad al 100, seguiremos en espera de que llegue alguien que sí sepa de esto de la cosa pública que es la política.

En otras palabras, el arte del bien gobernar. Suerte con tu YOVOY a 100dome pendejo. Ana, ala, arenera, anilina, radar, reconocer, rotor, salas, somos, solos, sometemos etc., etc. Son algunos de cientos o miles de palíndromos mi catarrín gobelino. 

Nota: Las frases completas con palíndromos son de Oscar René Cruz, de su libro “Palíndromos” Publicaciones Cruz segunda edición. México. Los demás son palabras de uso común por lo cual se consideran del dominio público.