El PRI debe aceptar la derrota electoral en Aguascalientes: Otto Granados

El PRI debe aceptar la derrota electoral en Aguascalientes: Otto Granados

Radiogrupo

Aguascalientes, Ags.- El priista Otto Granados, coloca a su partido, prácticamente como perdedor en Aguascalientes, de ratificarse la tendencia en el TRIFE y lo insta a aceptar ser una oposición y que lo haga de forma robusta, esto durante su comentario editorial en Buenos Días Aguascalientes de este viernes.

“En el caso de Aguascalientes ya circula, por supuesto, toda clase de hipótesis y culpas, pues es normal que la derrota sea huérfana y la victoria tenga muchos padres, pero lo eficaz ahora  ya no es mirar hacia el pasado y ver lo que pudo haber sido y no fue, sino ver  cuales son  las asignaturas  pendientes desde el punto de vista político”.

Además les pidió a sus correligionarios reconocer sus deficiencias y errores, al menos por instinto de supervivencia.

“El PRI tendrá la obligación ahora, casi por instinto de sobrevivencia, de convertirse en una oposición robusta, activa e inteligente, que reconozca  sus propias deficiencias y errores, pero que sobre todo haga un verdadero contrapeso al gobierno estatal y a los gobiernos municipales, para exigirles que ofrezcan resultados de gran calidad en aquellas cuestiones que realmente le interesen y le importan a la gente”.

El ex gobernador del estado, incluso recordó que el PRI deberá ser una oposición real y no como en el pasado, cuando se convirtió en comparsa del gobierno panista de Luis Armando Reynoso Femat y le aprobó sus deudas y sus cuentas públicas.

“Basta recordar que en el pasado algunos de los diputados del PRI convivieron con anterior gobierno panista y le solaparon muchas de sus trapacerías, y le aprobaron incluso sus cuentas publicas”.

Finalmente, en una clara alusión a la contiende 2018, el connotado priista consideró que lo primero a resolver en el PRI será dejar de pensar que las candidaturas ya tienen dueño y que hay facturas por cobrar.

“Quizás lo mejor para el PRI es desterrar la creencia de que las candidaturas ya tienen dueño y que hay facturas por pagar y asegurar que los candidatos que vengan en el futuro, concretamente en el 2018, sean los mas competitivos, los de mejor imagen, con más experiencia y los más eficaces políticamente para representar al estado en el gobierno federal”.