El gol del sexo

El gol del sexo

El País

Cada vez envejecemos más y hay menos niños. Algo que basta corroborar acercándose a cualquier parque y observando que hay más viejos sentados en los bancos que niños jugando en los columpios. La crisis y sus políticas de austeridad provocaron el regreso de muchos inmigrantes a sus países de origen lo que se evidenció con el descenso de la natalidad en España. Para todos los que se alegren de que estos extranjeros se largaran, recordarles que esos niños que nacían eran los que iban a pagar sus jubilaciones. A ver si al final a los xenófobos, no les va a quedar otra que morirse. 2009 fue un año especialmente dramático para nuestros índices de natalidad porque empezaron a notarse los efectos de la crisis: el primer descenso en nacimientos de la última década. A partir de aquí hemos ido en caída libre, aunque el incremento de ventas en juguetería sexual también determinó que en tiempos de crisis follamos, que no procreamos.

Aún así, nueve meses después de determinados partidos, la cosa se pone cachonda. Una semifinal de Champions es un buen ejemplo: Estáis eliminados. No vais a jugar la final del torneo que más se quiere, idolatra y desea. Más que a Charlize Theron, incluso. Y entonces, en la última jugada, Andrés Iniesta mete un zapatazo a la escuadra que te sitúa en el Estadio Olímpico de Roma para jugar esa final. Final que por cierto, se gana. ¡Como para no follar y celebrarlo por todo lo alto! ¿Quién está libre de esa pasión desenfrenada provocada por el fútbol? Poquísimos. De hecho, a ver quién es el gélido al que no se le pone dura o la cariátide que no se humedece recuperando otro golazo del mismo centrocampista que emocionó hasta a los que reniegan del fútbol.

La testosterona se dispara durante un partido de fútbol

En De fútbol y de hombres de Manuel Rodríguez García recopila evidencias biológicas del fútbol: Edward Hirt, psicólogo de la Universidad de Indiana (Estados Unidos) realizó un estudio con hinchas de diferentes equipos y demostró que una victoria del equipo amado es fundamental para la autoestima de los aficionados. Conforme va ganando el equipo, el fanático va aumentando en seguridad en sí mismo y en su atractivo sexual. Dato que ya se había constatado en la final del Mundial de 1994, cuando científicos de la Universidad norteamericana de Georgia State tomaron muestras de saliva a hinchas brasileños e italianos: el nivel de testosterona de los brasileños ascendió un 28%; ganaron 3-2 en la tanda de penaltis. Esa final tiene fama de haber sido una de las finales más aburridas de todos los tiempos, pero hay una frase que le atribuyen a Jorge Valdano que lo explica rapidito: “El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”. Si tu equipo gana, te pones como las motos.

La testosterona, se pongan como se pongan, no es solo cosa de hombres. Por mucho que sean ellos los que más parecen disfrutar con el fútbol, el deporte por excelencia de la plebe genera grandes momentos que a las mujeres nos encantan. Pocos momentos de mayor excitación como el que disfruté en el Mundial de Alemania 2006 cuando el capitán de la selección francesa y el de la portuguesa (Zinedine Zidane y Luis Figo) se intercambiaron las camisetas en la semifinal. Han pasado más de diez años y aún sigo salivando.

Y ahora es el turno de Islandia por obra y gracia de su fútbol: Les brotan los retoños nueve meses después de su actuación estelar en la última Eurocopa, a la que llegaron con la cifra de nacimientos por los suelos. Al fin y al cabo, hasta ahora, lo máximo de Islandia era Björk y no destaca precisamente por su calidez. Pero la selección islandesa eliminó a Inglaterra en octavos de final y el amor se vistió de vikingo. Nos conquistaron con un juego simple, de mucha entrega física, centros al área, remates de cabeza y segundas jugadas. Jugadores no profesionales echando de la Eurocopa a los que inventaron el fútbol. ¡Mítico! Y con unos cuerpos de escándalo, una celebración con su afición digna de escenas de una serie de la HBO y unos cuerpos inconmensurables, actor de Juego de Tronos incluido. Francia los sacó de la competición en cuartos de final, en un partido en el que aguantaron al máximo. Con el 8 % de su población de público entregado en las gradas de los estadios franceses, lo mínimo que podía pasarles era esto.

La Eurocopa puso a Islandia en el mapa de las competiciones deportivas futboleras. En el amistoso frente a Irlanda de esta semana han ganado 0-1 y en la clasificación para el Mundial de Rusia van segundos de su grupo… Ojalá consigan plaza para la cita del año que viene. Sobre todo después de que Guillermo Arriagame haya descubierto en  El Salvaje, un pequeño detalle sobre sus orígenes: “Los vikingos no se casaban con vírgenes porque les parecía sospechoso que una mujer no hubiese sido deseada por otros hombres. Para ellos la virginidad era defecto, no virtud”.