Demasiado ejercicio puede disminuir el deseo sexual en hombres, señala estudio

Demasiado ejercicio puede disminuir el deseo sexual en hombres, señala estudio

Redacción

Es cierto que vamos al gimnasio para sentirnos mejor, para estar en forma o para limpiar nuestra mente del estrés de la vida moderna. Todo eso es verdad, pero seamos sinceros, una de las principales razones para machacarnos en el gimnasio es ser atractivos y, en última instancia, acostarnos con las personas que nos gustan.

Pero según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte publicado hace unos meses titulado, sin dejar lugar a muchas dudas, “Dureza del entrenamiento físico y deseo sexual en los hombres”, un exceso de actividad física podría provocar una reducción del deseo sexual en los hombres.

Las conclusiones se basan en una encuesta realizada a unos mil individuos a quienes les preguntaron sobre sus hábitos sexuales y de entrenamiento físico. Las preguntas indagaban sobre la frecuencia con la que mantenían relaciones sexuales o las deseaban, y la frecuencia y dureza de sus entrenamientos. También se tuvo en cuenta la edad de los participantes y otras variables físicas.

Las conclusiones a las que llegaron fueron bastante claras: la intensidad y la duración del ejercicio físico que realizaban, estaba relacionada inversamente con su deseo sexual. Aquellos que realizaban ejercicio físico de intensidad baja o moderada, tenían un deseo significativamente mayor que aquellos cuyos entrenamientos eran más duros. Igualmente, los que hacían ejercicio durante menos tiempo, también tenían más ganas de echar una canita al aire que los que se alargaban más en el gimnasio.

A pesar de estos resultados, está claro que el problema aquí es encontrar un equilibrio. Evidentemente, cuanto más ejercicio hagamos, mejor estaremos físicamente y seremos potencialmente más atractivos ante posibles parejas sexuales, no obstante, no podemos morir en el gimnasio.

En el caso de que, tras una sesión de ejercicio, llegues a casa destrozado y sientas, no solo que no tienes ganas de acostarte con tu pareja, sino que no tienes ganas de nada en absoluto, quizá deberías plantearte reducir la intensidad o la duración de tus entrenamientos.

Conseguir una buena condición física lleva su tiempo, hay que dejar recuperarse al cuerpo y darle tiempo para desarrollarse. Si estás muy cansado, modera un poco ejercicio, cambia quizá el tipo de actividad que practicas; pronto tu cuerpo tendrá más fuerza y podrás enfrentarte a entrenamientos más exigentes que te lleven a tener el físico que siempre has deseado tener sin necesidad de que durante el proceso el resto de tu vida, y menos tu vida sexual, se vea afectada. Tómatelo con calma y tu cuerpo te lo agradecerá.

Con información de Men´s Health