Aseguran en el PAN que su “mayor prioridad” es dejar de ser corruptos

Redacción

México, D.F.- El senador Fernando Herrera Ávila señaló que lograr la aprobación del Sistema Nacional Anticorrupción constituye la más alta prioridad del grupo parlamentario del PAN en el Senado.

Dio a conocer que en lo que resta del actual período de sesiones los esfuerzos de la bancada panista se concentrarán en sacar adelante un Sistema Anticorrupción robusto, integral y autónomo que garantice investigaciones objetivas y castigos ejemplares para los implicados, de modo que no haya espacios para la impunidad.

Se trata de la reforma más importante en este momento, es una exigencia de la sociedad que Acción Nacional hizo suya y la incorporó en el primer lugar de su agenda legislativa, subrayó el coordinador de los senadores panistas.

Por ello –dijo– estamos en diálogo permanente con las otras fuerzas políticas, a fin de alcanzar los consensos y acuerdos necesarios en torno a la minuta de la Cámara de Diputados que el Senado recibió el pasado 3 de marzo.

De nuestra parte, añadió, hay toda la voluntad para concretar, por primera vez en la historia de México, un sistema independiente del gobierno que marcará una nueva era en el combate a la corrupción.

Estamos empeñados, agregó, en  responder al reclamo de los mexicanos  de instaurar un nuevo andamiaje normativo para prevenir, investigar y sancionar de mejor manera los actos de corrupción y con ello transitar a un ambiente de absoluta transparencia y  rendición de cuentas.

Para el legislador por Aguascalientes lo anterior demuestra que “vamos en serio contra la corrupción”, convencidos de que es urgente e inaplazable darle a México un Sistema Anticorrupción.

Advirtió que los senadores de Acción Nacional “no quitaremos el dedo del renglón, toda vez que la corrupción le cuesta al país, en todos sus niveles de gobierno, más de 30 mil millones de pesos al año y es la razón principal por la que no se invierte en México, que hoy ocupa el lugar 103 de 175 países en la materia.

Por tanto, aclaró, la corrupción no es un problema cultural como se ha pretendido hacer creer, sino producto de una debilidad y de diseño institucional obsoleto que es preciso corregir.

Consideró que el SNA es indispensable, primero para limpiar a México de corrupción y, segundo, para que funcionen las demás reformas como la Ley General de Transparencia, aprobada en el Senado y cuya minuta ya está en la colegisladora.

“Las dos son complementarias. No va a funcionar la reforma integral en todo su potencial mientras no se aprueben ambas. No le podemos fallar al pueblo de México en esta materia”, subrayó.

La corrupción –afirmó–  “es un problema real, que ya tocó fondo y ya alcanzó niveles alarmantes”, pero lamentablemente el gobierno federal no ha entendido su real dimensión.

Señaló que es un hecho que el actual sistema de combate a la corrupción no está funcionando, hay impunidad y quienes cometen actos de corrupción en la mayoría de los casos se salen con la suya.

En este sentido, continuó, el modelo planteado por el PAN, el cual fue elaborado en conjunto con la sociedad civil organizada, representa una solución integral porque está encaminado a limpiar las instituciones y poner a los corruptos en la cárcel.

Explicó que con el Sistema Nacional Anticorrupción en lo sucesivo el secretario de la Función Pública deberá ser ratificado por la Cámara de Senadores y se constituirán observatorios para que pueda haber denuncias de ciudadanos, incluyendo denuncias anónimas.

Asimismo, plantea que verdaderamente haya controles externos, lo que implica fortalecer a la Auditoría Superior de la Federación y a la propia Fiscalía Especializada en combatir los delitos relacionados con hechos de corrupción.

Y –quizá lo más importante– da paso a la creación de un tribunal federal autónomo e independiente, que resuelva los casos de corrupción, precisó.

Herrera Ávila  puntualizó que otro eje del Sistema  consiste en dar mayores facultades a la Auditoría Superior de la Federación para que pueda intervenir en tiempo real en la revisión de la Cuenta Pública, pues “es absurdo que  en 2015  apenas estemos conociendo las irregularidades de 2013”.

Hizo notar que con este nuevo modelo será posible fiscalizar el 100 por ciento de los recursos que gasta el gobierno federal, el 92 por ciento del dinero destinado a gobernadores y presidentes municipales y evitará que los sancionadores serán empleados del gobierno.

Para finalizar, remarcó que la agenda del PAN es clara y la responsabilidad del partido y sus legisladores ante los ciudadanos será atender sus demandas, atacando las dos principales causas de la corrupción: la impunidad y la falta de rendición de cuentas.