Todos en calzones

Todos en calzones

 

Mauricio Navarro

Aguascalientes, Ags.- Una de las dolencias más grandes que tiene la sociedad mexicana es la corrupción que se vive en este país. A todos nos duele y nos indigna conocer los diversos casos donde el poder y dinero se combinan a la perfección para coincidir en fraudes y delitos.

Pero, ¿qué hacer para combatir la corrupción? ¿La transparencia es una cura?

Para quienes creen que así es, se ha promovido la iniciativa “Tres de Tres”, a través de la cual se “busca reconstruir la confianza ciudadana a través del compromiso y transformación de la clase política en nuestro país: funcionarios y políticos que antepongan los intereses de México a los suyos”, según la denominación del propio portal.

Avanzar para la transparencia no es un asunto de formatos. El “Tres de Tres” es un programa que en términos coloquiales pone a todos en calzones pero nada más. Andar en calzones en una plataforma pública no tiene otra consecuencia más que la exhibición de sus cuentas financieras y propiedades; pero en ningún momento se especifican los cómos de cada adquisición.

La transparencia tiene como objetivo primordial garantizarle a los ciudadanos que los bienes adquiridos por los personajes públicos tienen como origen el esfuerzo, ahorro y a veces hasta hipotecas como lo haría cualquier ciudadano. El problema no son las cantidades que pueden llegar a tener, el asunto es cómo se obtuvieron.

Los datos del proyecto son relevantes pero no son contundentes, se indican los ingresos, las casas, los automóviles, sus deudas, los departamentos, terrenos, negocios, conflictos de intereses, y un poco más. Sin embargo, ninguno de estos datos es un factor de decisión para el votante.

La corrupción se combate con ética y moral. Al no existir públicamente un documento que permita conocer o acreditar que el dinero o el proceso de adquisición de sus bienes fue de manera legal y legítima, pues estamos en el mismo escenario que al principio. Sabemos qué tienen pero nada ni nadie nos garantiza su honestidad, por lo tanto, el objetivo de construir confianza se tambalea. Hay que confiar en la institución que acredita el informe, solo así.

Los ciudadanos están impacientes por contar con las herramientas que les garanticen que existe y existirá transparencia en el manejo de los recursos públicos, que no habrá abuso de poder y que por lo menos estén gobernados por alguien que no les va a quitar lo mucho o poco que pueden tener.

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