Además de los agentes municipales caídos, cinco más resultaron lesionados en cuatro balaceras entre las fuerzas de seguridad y sicarios; las autoridades reportaron la detención de 10 presuntos delincuentes. El incidente principal ocurrió frente a las instalaciones de la Universidad del Valle de México luego de la volcadura de un vehículo, que era perseguido. Al lugar llegaron uniformados, pero a los pocos minutos fueron atacados. La llegada de más efectivos policiacos desató una persecución y nuevos enfrentamientos

Se cumplen 10 años del Jueves Negro en Aguascalientes

 

Gilberto Valadez

 

Aguascalientes, Ags.- La mañana del 15 de febrero de 2007 ocurrió uno de los hechos de inseguridad más lamentables en la historia reciente de Aguascalientes.

Aquel día jueves, se generaron una serie de balaceras en distintos puntos de la capital del estado que derivaron en la muerte de cuatro policías municipales y dejaron en entredicho el trabajo de las autoridades de la entidad.

Poco antes del mediodía del día que marcaba la mitad de febrero, al sur de la capital, una camioneta Suburban con placas sobrepuestas de Jalisco se volcó cerca de la Universidad del Valle de México. El incidente no parecía ir más allá de la anécdota, salvo que la unidad era perseguida por otros dos vehículos placados en la Ciudad de México que en primera instancia se dieron a la fuga.

Al lugar de los hechos, arribaron patrullas municipales que encontraron armas largas en el interior de la Suburban, por lo cual pidieron la llegada de refuerzos. No obstante, también retornaron las unidades que perseguían el auto con placas sobrepuestas, quienes rafaguearon a los uniformados.

En el lugar fallecieron el comandante José Juan Navarro Rincón, además de los policías municipales Joaquín Navarro Rincón y Eduardo Flores, poco después dejó de existir Genaro Sandoval, herido en el lugar y quien perdería la vida cuando era atendido en un hospital.

La balacera sin antecedentes inmediatos pasó a ser conocido como el “jueves negro de Aguascalientes”.

 

“Hechos aislados”

 

Pese a la magnitud de la tragedia, las entonces autoridades intentaron minimizar lo sucedido. Unas horas después de la balacera, se ofreció una conferencia de prensa en Palacio de Gobierno a la cual no acudieron ni el gobernador Luis Armando Reynoso, ni el entonces alcalde Martín Orozco Sandoval.

Inclusive Xavier González Fisher, a la sazón procurador de justicia de Aguascalientes, quiso hacer menos lo acontecido pese a las preguntas de los reporteros, alegando: “la vida de Aguascalientes no se ha trastocado por este hecho aislado”.

Tras la matanza de los policías municipales, se generó un operativo de varias corporaciones que derivó en la detención de varios supuestos delincuentes. Pero la inseguridad no se detuvo.

Cinco días después, apareció el cuerpo de una persona del sexo masculino, envuelto en una lona y con un narcomensaje. También en febrero de 2007 se encontraron fosas clandestinas en el rancho El Chacho. Para agosto del mismo año, hubo otra matanza de policías cuando en diversas balaceras perecieron tres agentes en el municipio de Pabellón de Arteaga y otro más en la capital del estado.

Aunque con el paso del tiempo las matanzas de policías fueron contadas en Aguascalientes, la sombra de la inseguridad no ha podido ser erradicada por los siguientes gobiernos de Carlos Lozano y el propio Martín Orozco.

 

Apela municipio a prevención

 

Entrevistado sobre el tema, el actual Secretario del Ayuntamiento, Leonardo Montañez Castro, indicó que la actual administración de extracción panista busca promover la prevención para que no se repitan estas tragedias.

“Fue un hecho que como aguascalentenses nos consternó y esperamos que no se vuela a repetir. Ahora parte de las acciones es trabajar para mejorar la capacitación. No todo son patrullas, no todo son chalecos o armas, lo más importante en la prevención que consideramos que es una de las áreas que debemos de trabajar de manera prioritaria”, expresó.

Montañez Castro abundó que para los deudos de uniformados que puedan llegar a caer en servicio se ofrece becas de estudio, vivienda y otros apoyos, “no sólo a policías sino a cualquier servidor público durante el desarrollo de su trabajo ocurriera algo desagradable”.

Sin embargo, ni el gobernador Martín Orozco, ni la alcaldesa capitalina Teresa Jiménez han hecho alguna mención del aniversario de esa tragedia.