Profesor se la pasa 10 años borracho en busca de la cura perfecta para la resaca

Profesor se la pasa 10 años borracho en busca de la cura perfecta para la resaca

La República

¡En nombre de la ciencia! Un escritor de Canadá pasó 10 años emborrachándose todos los días hasta casi desmayarse con el objetivo de hallar la cura definitiva para la resaca. Los resultados de sus experimentos a base de martinis y vinos tintos se revelan en su libro “Resaca: La mañana siguiente”.

Shaughnessy Bishop-Stall se sometió a innumerables noches de de borrachera y horribles mañanas. Su búsqueda lo llevó por todo el mundo.

“Realmente se trata de desactivar los aspectos más horrendos de la resaca. Náuseas, dolor de cabeza, dolor de cuerpo: esas cosas que te mantienen acostado o incluso a veces te llevan a un consultorio médico”, agrega y promete: “No tendrás ninguno de esos”.

Ensayo y error en búsqueda de la cura definitiva de la resaca

En cada borrachera, él registró con detalle todo lo que bebía en las noches y evaluaba la gravedad de sus síntomas al día siguiente. Luego, procedió a beber lo mismo otra noche, pero añadió un remedio para la resaca y rastreó sus efectos. Así, Shaughnessy Bishop-Stall llegó a los resultados que revela en su libro.

En su largo viaje a base de alcohol, Bishop-Stall probó cientos de inusuales tratamientos: desde curas culinarias extrañas (anguilas y ojos de oveja en escabeche) hasta nutrientes caros pero efectivos.

La cura definitiva de la resaca, según Bishop-Stall

A pesar de los problemas de salud que afectaron aBishop-Stall tras largos años en constante estado de alcoholismo, él asegura haber encontrado una cura confiable para la resaca:

El ingrediente estrella, según Bishop-Stall, es una “dosis alta”, aproximadamente 1,500 miligramos, de un aminoácido llamado N-acetilcisteína (NAC). NAC, explica, es “una especie de ingrediente mágico”: ayuda al cuerpo a producir un poderoso antioxidante llamado glutatión. Este mismo compuesto ha ganado gran reputación como agente de cura contra la toxicidad: la NAC también se utiliza en entornos hospitalarios para tratar las sobredosis de Tylenol.

Junto con NAC, Bishop-Stall recomienda:
– Tomar vitaminas B1, B6 y B12, que supuestamente hacen que NAC sea más eficaz

– Boswellia sacra (incienso), que tiene propiedades antiinflamatorias

– Cardo de leche (también conocido como cardo mariano), una hierba que contiene aún más glutatión.