Los niños Moken que pueden ver debajo del agua como delfines

Los niños Moken que pueden ver debajo del agua como delfines

Antilopino

Tailandia.-Al oeste de Tailandia viven los Moken, una tribu nómada que ha desarrollado una extraordinaria habilidad para ver debajo del agua, como lo hacen los delfines. Esta es una de las mejores pruebas de que el cuerpo humano consigue adaptarse al entorno.
Hace años, los Moken dependieron completamente del océano y los niños invertían una parte importante de su tiempo buceando, para encontrar alimentos. Ahora, los estudios demuestran que esta población tiene la capacidad de ver claramente debajo del agua, una adaptación increíble. Además, los niños pueden aprender a hacerlo en pocas semanas.

“Cuando te sumerges, todo suele estar tan borroso que el ojo ni siquiera intenta acomodarse. No obstante, los niños Moken pueden conseguirlo: hacen que sus pupilas sean más pequeñas y cambian la forma de su lente. Los delfines y focas tienen una adaptación similar”, comenta la investigadora Anna Gislen, de la Universidad de Lund, en Suecia.
Para tratar de comprender mejor esta extraordinaria capacidad que solo dominan los niños Moken, Gislen ha estado trabajando con ellos durante casi 20 años. Unos años después, pudo enseñar a un grupo de niños europeos a ver bajo el agua con total claridad. ¿Cómo lo logró?

“Fue diferente para cada niño, pero en algún momento su visión mejoró repentinamente. Les pregunté si habían hecho algo diferente y contestaron: No, ahora puedo ver mejor”.
Gislen realizó un experimento con un grupo de niños, que debían bucear para mirar una tarjeta que mostraba patrones aleatorios, con líneas horizontales y verticales. Después, tenían que nadar hasta una zona para informar sobre el patrón que habían visto.

Cada niño repetía el proceso cinco veces en cada patrón. Si se fallaba una sola vez, se interpretaba como incapacidad para ver el patrón.
Según los resultados del estudio, los niños Moken poseen más del doble de agudeza visual bajo el agua que los niños europeos. Los motivos aún no están claros. Sin embargo, la investigadora piensa que están relacionados con su capacidad de comprimir las pupilas bajo el agua, con lo que se logra aumentar la profundidad de campo y aclarar las imágenes.