La gente ya no quiere al PRI, muchos lo detestan: Solalinde

La gente ya no quiere al PRI, muchos lo detestan: Solalinde

La Jornada en Línea

Mérida, Yuc.- El sacerdote Alejandro Solalinde, reconocido defensor de los derechos humanos, demandó a la jerarquía católica orientar a sus feligreses para que no “vendan sus votos” por los mismos políticos que se han mantenido robando por décadas al país.

Al presentar en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY) 2018 su libro “Los Migrantes del Sur”, el presbítero sostuvo que el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto deja un México dividido y arruinado.

“La gente ya no quiere al PRI, muchos lo detestan; por ello se debe cambiar para recuperar el camino de la ética, la honestidad, la credbilidad y el amor por la gente”, destacó.

Dijo que aunque el partido Morena “no es una perita en dulce”, la única alternativa de cambio, ahora, es votar por Andrés Manuel López Obrador. “Él (Andrés) ha puesto reglas muy claras en transparencia, rendición de cuentas y hasta revocación de mandato”, manifestó.

Solalinde declaró ante un auditorio lleno de personas que no conoce personalmente a José Antonio Meade ni tampoco a Ricardo Anaya Cervantes, “pero, a cambio, sí conozco al PRI y al PAN, partidos que no han respetado los derechos humanos de los mexicanos”.

Al insistir sobre el Gobierno de Peña Nieto, el sacerdote denunció que en lo que va del sexenio han sido asesinados 21 presbíteros, como otro ejemplo de la violencia que existe en el país. “Tenemos que unirnos para defendernos, de lo contrario nadie hará nada por nosotros”, sostuvo.

En otro orden, Solalinde dijo que los gobiernos de Felipe Calderón (2006-2012) y de Enrique Peña Nieto cometieron crímenes de lesa humanidad en contra de los migrantes provenientes de Sudamérica, quienes intentaban llegar a los Estados Unidos.

No obstante, agregó que los migrantes, a pesar de las restricciones y arbitrariedades del gobierno de Donald Trump, seguirán cruzando a ese país, “por lo que Estados Unidos mantendrá la presión hacia los gobiernos débiles, como México, para hacer lo que se le pegue la gana con los migrantes”.

Por otra parte, destacó que la gente en Yucatán es “buena y sana”, pero alertó sobre los brotes de violencia que antes no se registraban en la entidad (como los feminicidios). Indicó que es importante que la sociedad civil se organice y sea más participativa y consciente.