¿Engordar aunque se coma poco? Checa las razones

¿Engordar aunque se coma poco? Checa las razones

Redacción

La alteración que tenga una persona en su peso es el resultado de una serie de factores que crean un equilibrio entre la energía que se adquiere y la que se gasta en el día a día. A partir de ese balance, el cuerpo toma la energía que recibe a partir de lo que ingiere y después la gasta en forma de calor disipado.

Entre las actividades que requieren esa energía, están las necesarias para el funcionamiento de los sistemas orgánicos, entre las que se incluye el mantenimiento de la temperatura corporal. Otras son destinadas a la renovación de células o tejidos, a la síntesis de nuevas estructuras o son requeridas para realizar actividades físicas, como el ejercicio.

En caso de que se adquiera más energía de la que normalmente se gasta en estas actividades, el cuerpo tiende a ganar masa. Si el gasto de dichas energías es menor a lo que se requiere, ocurre el escenario contrario.

Hay dos factores principales a considerar en la adquisición de energía: la cantidad de comida y su composición, que afecta a su contenido energético y a la facilidad o dificultad para digerirla y asimilarla. El gasto de energía tiene más complicaciones porque influyen diversos factores.

Aún con esta lógica que aparentemente es sencilla. Entonces, ¿qué hay de las personas que son delgadas aún cuando comen demasiado?

Un estudio publicado este año comparó el genoma de 1600 personas muy delgadas, 2000 muy obesas y 10 400 de peso normal. Los resultados confirmaron que la obesidad es una condición heredable en un grado no muy alto pero importante. Para ser precisos, estimaron su heredabilidad en un 32 %.

La delgadez también es heredable, aunque en una medida ligeramente inferior, un 28 %. Esos porcentajes indican la proporción de la variabilidad del rasgo estudiado –obesidad o delgadez– en la población que es debida a factores hereditarios.

En este sentido, entran los genes de las personas, sobre todo en su incidencia sobre el metabolismo y por lo tanto, de su gasto energético.

Con información de Grandes Medios.