Curiosidades científicas sobre el orgasmo

Curiosidades científicas sobre el orgasmo

Muy Interesante

Desde el siglo pasado, las teorías sobre el orgasmo y su naturaleza han cambiado drásticamente. Por ejemplo, los expertos en cuidado de la salud recientemente llegaron a la idea de que el orgasmo femenino existía, pues muchos doctores incluso en la década de 1970 alegaron que era normal que las mujeres no los experimentaran.

¿Qué es un orgasmo?

Los orgasmos se pueden definir de diferentes maneras con diferentes criterios. Los profesionales médicos han utilizado los cambios fisiológicos en el cuerpo como base para una definición, mientras que los psicólogos y los profesionales de la salud mental han utilizado los cambios emocionales y cognitivos. Ciertamente no existe una única explicación global del orgasmo,

Los informes de Alfred Kinsey sobre el comportamiento sexual en el hombre humano (1948) y el comportamiento sexual en la mujer humana (1953) buscaron construir “un cuerpo de hecho objetivamente determinado”, a través del uso de entrevistas en profundidad, desafiando las opiniones actuales sobre el sexo.

El espíritu de este trabajo dio un paso adelante gracias a William H. Masters y Virginia Johnson, en su trabajo, Human Sexual Response (1986), un estudio observacional en tiempo real de los efectos fisiológicos de diversos actos sexuales. Esta investigación condujo al establecimiento de la sexología como una disciplina científica y sigue siendo una parte importante de las teorías actuales sobre los orgasmos.

Beneficios del orgasmo

Un estudio de cohorte publicado en 1997 sugirió que el riesgo de mortalidad era considerablemente más bajo en hombres con una alta frecuencia de orgasmo que en hombres con una baja frecuencia del mismo. Esto es contrario a la visión en muchas culturas en todo el mundo en las que el placer del orgasmo se produce “a costa del vigor y el bienestar”.

Existe cierta evidencia de que la eyaculación frecuente puede reducir el riesgo de cáncer de próstata. Un equipo de investigadores descubrió que el riesgo de cáncer de próstata era un 20% ciento menor en los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes en comparación con los hombres que eyaculaban entre 4 y 7 veces al mes.

Veamos más curiosidades sobre el orgasmo.

Los orgasmos pueden inducir comportamientos inusuales e involuntarios

Los orgasmos no siempre están llenos de gemidos agradables o desagradables. Hay muchos fenómenos extraños que se han documentado durante el orgasmo. Específicamente, en una revisión publicada en la revista Sexual Medicine Reviews, los investigadores encontraron documentación de individuos que lloraban, estornudaban, sufrían convulsiones, se reían y sufrían ataques de pánico y dolores de cabeza mientras experimentaban un orgasmo. Las razones de estas experiencias inusuales no se conocen actualmente y continúan siendo investigadas.

El orgasmo es uno de los mejores ejercicios para el suelo pélvico

Tener orgasmos es uno de los ejercicios más recomendados para el suelo pélvico pues es una de las pocas formas de ejercitar el tono de la musculatura involuntaria (recordamos que el 80% de los tejidos que forman el suelo pélvico son de este tipo) y se aconsejan para la atrofia vaginal en la menopausia o tras una histerectomía. Y es que el orgasmo ejercita esas zonas que no puedes entrenar ni voluntariamente al contraer los músculos ni practicando los ejercicios de Kegel. Así que el orgasmo es lo mejor para el suelo pélvico.

Brecha de género en pornografía

Para algunos, tener un orgasmo es relativamente fácil y directo. Mientras que para otros, los orgasmos pueden resultar esquivos y misteriosos. Donde quiera que caiga en el espectro, los investigadores sexuales continúan descubriendo más información sobre los orgasmos con la esperanza de ayudarnos a tener vidas sexuales mejores y más satisfactorias. Por ejemplo, existe una una grave brecha de género en la representación del orgasmo en la pornografía convencional.  Después de ver y codificar los 50 vídeos pornográficos más populares (es decir, más vistos) de todos los tiempos, los investigadores codificaron las tasas en las que los hombres y las mujeres describieron haber tenido orgasmos (según los indicadores verbales y corporales). Según el análisis, solo el 18,3 por ciento de las mujeres alcanzaron el orgasmo con los vídeos seleccionados, mientras que un sorprendente 78% de los hombres sí llegó al orgasmo con dichos vídeos. Los autores sugieren que esto podría tener implicaciones significativas sobre cómo los hombres y las mujeres interiorizan los guiones sexuales del placer sexual masculino y femenino.

La probabilidad de tener un orgasmo está relacionada con el género y la orientación sexual

En un gran estudio de más de 52.000 adultos en los Estados Unidos, los investigadores preguntaron a hombres y mujeres qué probabilidades tenían de tener un orgasmo cuando tenían relaciones sexuales íntimas. Los resultados muestran que el 95% de los hombres heterosexuales dijeron que “generalmente siempre tienen orgasmos” cuando tienen sexo, seguidos del 89% de los hombres homosexuales y del 88% de los hombres bisexuales. Le seguía el 86% de las mujeres lesbianas. Eso sí, las frecuencias más bajas de orgasmo fueron documentadas por mujeres bisexuales (66% ciento) y mujeres heterosexuales (65%).

Las mujeres se preocupan más que los hombres por los orgasmos de la pareja

A pesar de algunas opiniones de que los hombres tienen motivaciones auspiciadas por el rendimiento sexual (es decir, quieren proporcionar placer sexual a su pareja femenina o llevarla al orgasmo), investigaciones recientes encontraron que las mujeres tienen una mayor motivación para asegurarse de que su pareja tuvo un orgasmo. El mismo estudio, publicado en la revista Personality and Individual Differences, también descubrió que tener un vínculo de ansiedad (sentirse preocupado e inseguro acerca de que nuestra pareja nos quiera y va a permanecer con nosotros) fue asociado a un mayor interés en el orgasmo de la pareja.

Las mujeres quieren la estimulación del clítoris

Han surgido muchas investigaciones que apoyan el hecho de que las mujeres que necesitan (o prefieren) la estimulación del clítoris durante el coito para alcanzar el orgasmo. En un estudio de más de 6.000 mujeres estadounidenses entre las edades de 18-94 años y que recogió la revista Journal of Sex & Mairtal Tehrapy, solo el 18,4% de las participantes indicaron que las relaciones sexuales eran casi siempre suficientes para el orgasmo, mientras que el 36,6% dijeron que la estimulación del clítoris era “necesaria” para el orgasmo durante el coito; el 36% de las participantes afirmaron que la estimulación del clítoris simplemente hizo que el orgasmo fuese mucho mejor.

Día Mundial del Orgasmo

Cada 8 de agosto el mundo celebra el Día Mundial del Orgasmo. En esta fecha, distintos colectivos aprovechan para realizar campañas de concienciación en torno a la salud sexual. La festividad nació en Brasil, con una ley aprobada por un concejal local, Arimateio Dantas, con objeto de celebrarlo. En la mayor parte de países se celebra el 8 de agosto, pero hay otros países como Reino Unido, Australia y los EE. UU. en los que se celebra el 31 de julio.

El orgasmo más largo

Cuando se trata de la duración del orgasmo, las mujeres son en promedio más largas que las de los hombres. La mayoría afirma que suele durarle alrededor de 10 segundos, mientras que para los hombres suelen ser unos 8 segundos. Sin embargo, para una minoría afortunada de mujeres, es posible alcanzar el orgasmo hasta 20 veces en una sesión sexual. La “sesión masturbatoria” más larga jamás registrada fue grabada en 2012 por la estrella porno Sonny Nah, en la que estuvo 10 horas y 10 minutos masturbándose antes de eyacular.

Los orgasmos tienen lugar en el cerebro

Cuando tenemos un orgasmo, el área del cerebro asociada con el placer y la memoria se activa, que es en parte por lo que lo sentimos de forma tan intensa, y también es la razón por la que solemos querer más. Neurológicamente, el orgasmo comienza en la corteza sensorial genital y luego se propaga a la amígdala, el hipocampo, la ínsula y la corteza cingulada anterior, que tienen que ver con el procesamiento emocional, la memoria y las fantasías, y la sensación visceral. La combinación de todas estas zonas cerebrales juntas nos ofrece la posibilidad de tener un orgasmo explosivo.

El orgasmo puede aumentar la tolerancia al dolor

La oxitocina y las endorfinas liberadas durante el orgasmo femenino pueden aumentar su tolerancia al dolor en los minutos siguientes hasta en un 75%. Por lo general solemos creer que las mujeres son menos fuertes o resistentes que los hombres, sin embargo, tal y como hemos visto, el umbral del dolor es algo bastante subjetivo y las mujeres desarrollan una mejor capacidad para manejar el dolor.

¿De dónde proviene la palabra ‘orgasmo’?

La etimología de la palabra ‘orgasmo’ proviene de la palabra griega ‘orgasmos’, que se traduce como “excitación” o “hinchazón”, una asociación bastante directa con la realidad.

Orgasmos durante toda la vida

Por más años que cumplamos, podemos seguir teniendo orgasmos. Estos no tienen edad y muchas personas pueden disfrutar de orgasmos aun superando los 90 años de edad. La cuestión es llevar una vida sana y mantener el deseo.

Orgasmos constantes

El síndrome de excitación genital persistente es una condición rara en la que las personas sienten que están al borde del orgasmo casi constantemente, y pueden tener alrededor de un centenar de orgasmos cada día. Lejos de parecer divertido o excitante, para los que lo padecen es realmente agotador y muchos pacientes luchan para aliviar los síntomas que pueden incluir hinchazón y dolor, aparte de los obstáculos a nivel social que puede acarrear este síndrome.

Fases del orgasmo

El ciclo de respuesta sexual humana -acuñado por primera vez por Virginia E. Johnson y William H. Masters- se compone de cuatro fases: Fase de excitación, en la aumenta la circulación sanguínea y la presión sobre los tejidos de la vagina, el clítoris y los labios menores, incrementando el tamaño y la lubricación; la fase de meseta, en la que se produce la mayor excitación y donde el clítoris se vuelve muy sensible, las glándulas de Bartolini aumentan considerablemente la lubricación y las paredes de la vagina se ensanchan pero su diámetro se estrecha; luego viene la fase de orgasmo, que varía de una persona a otra y, por último, la fase de resolución, en la que los músculos se relajan y la presión sanguínea desciende conduciendo a un estado de somnolencia o leve.

¿Qué es mejor el orgasmo masculino o el femenino?

Existen un montón de factores diferentes que pueden contribuir a la definición de “mejor” en el debate sobre el orgasmo entre hombres y mujeres. Mientras que las mujeres tienden a tener orgasmos mucho más largos (de alrededor de 20 segundos o más), la mayoría de los hombres los tienen solo de 3 a 10 segundos. ¿Esto es mejor o peor?

Los estudios han demostrado que, mientras que el hombre promedio llega a experimentar sus 3-10 segundos en el 95% de los encuentros sexuales, para las mujeres, esta estadística baja al 69% de los encuentros. Entonces, la pregunta es, ¿preferirías tener un orgasmo más corto si eso significa que es casi seguro que tendrás uno, o hay algunas cosas por las que vale la pena esperar? Lo cierto es que no es tan simple y diversos estudios han encontrado que la forma en que se siente un orgasmo tiene muy poco que ver con qué los genitales que tengas.

¿Qué es un orgasmo seco?

Se llama también orgasmo retrógrado y tiene lugar cuando el hombre alcanza el clímax sexual pero no se produce eyaculación, ya que el semen en vez de ser expulsado por el pene se queda dentro de la vejiga. ¿La causa? Un mal funcionamiento del músculo. Es habitual entre niños preadolescentes más que en adultos. Si se diera en un adulto, las causas podrían ser efectos secundarios de ciertos medicamentos para la próstata o para la presión arterial, cirugía en la vejiga o en la próstata o depresión, por ejemplo.

Beneficios del orgasmo para la salud

El orgasmo masculino puede proteger contra el cáncer de próstata. Un estudio de cohorte publicado en 1997 demostró que el riesgo de mortalidad era considerablemente más bajo en aquellos hombres que tenían orgasmos a menudo en comparación con los de frecuencia inferior; concretamente, el riesgo de cáncer de próstata era un 20% menor en los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes en comparación con los hombres que eyaculaban entre 4 y 7 veces al mes.

Se han identificado varias hormonas que se liberan durante el orgasmo, como la oxitocina (la hormona de la felicidad) y DHEA (la hormona de la juventud); algunos estudios sugieren que estas hormonas podrían tener cualidades protectoras contra el cáncer y la enfermedad cardíaca. También se ha descubierto que la oxitocina y otras endorfinas liberadas durante el orgasmo masculino y femenino funcionan como relajantes. Además, el orgasmo combate el estrés y refuerza el sistema inmunitario.

Tipos de orgasmos

Como era de esperar, dado que los expertos aún deben llegar a un consenso con respecto a la definición de orgasmo, existen múltiples formas diferentes de categorización de los orgasmos. El psicoanalista Sigmund Freud distinguió los orgasmos femeninos como clítoris en los jóvenes e inmaduros, y vaginales en aquellos con una respuesta sexual saludable. En contraste, la investigadora sexual Betty Dodson ha definido al menos nueve formas diferentes de orgasmo. Entre ellos se encuentran los orgasmos de presión (orgasmos que surgen de la estimulación indirecta de la presión aplicada. Una forma de autoestimulación muy común en los niños), orgasmos combinados (una variedad de diferentes experiencias orgásmicas mezcladas), orgasmo múltiple (una serie de orgasmos durante un período corto en lugar de uno singular), orgasmos de relajación (orgasmo derivado de una relajación profunda durante la estimulación sexual), orgasmos de tensión (una forma común de orgasmo, de estimulación directa a menudo cuando el cuerpo y los músculos están tensos)…

Otros orgasmos

También se han designado los orgasmos de fantasía: orgasmos resultantes solo de la estimulación mental o los orgasmos del punto G: orgasmos resultantes de la estimulación de una zona erótica durante el coito penetrante, que se siente de forma muy distinta a los orgasmos de otros tipos de estimulación.

Obtención del orgasmo

Los orgasmos se pueden obtener de varias regiones del cuerpo: El pene, el clítoris, el ano, los pezones, la vulva, el pecho, la próstata y el cuello uterino. Además se puede lograr por medio de la estimulación visual, auditiva e imágenes mentales.

Los orgasmos durante el sexo son mejores

No hay parangón. A pesar de que un orgasmo mediante la masturbación puede ser muy placentero, un experimento de 2006 demostró que los orgasmos durante el sexo son increíblemente mejores que los que se tienen en soledad mediante la masturbación.

¿Por qué se produce el orgasmo?

Comúnmente se considera que los orgasmos son una experiencia sexual, generalmente experimentada como parte de un ciclo de respuesta sexual. A menudo ocurren después de la estimulación continua de zonas erógenas, como los genitales, el ano, los pezones y el perineo.

Fisiológicamente, los orgasmos ocurren después de dos respuestas básicas a la estimulación continua:

-Vasocongestión: el proceso por el que los tejidos del cuerpo se llenan de sangre, como resultado se hincha de tamaño.

-Miotonía: el proceso mediante el que los músculos se tensan, incluyendo la flexión voluntaria y la contracción involuntaria.

Ha habido otros informes de personas que experimentan sensaciones orgásmicas en el inicio de la medicina epiléptica, y amputados de pie que sienten orgasmos en el espacio donde alguna vez estuvieron sus pies. Las personas paralizadas de cintura para abajo también han sido capaces de tener orgasmos, lo que sugiere que es el sistema nervioso central en lugar de los genitales el que tiene la clave para experimentar los orgasmos.

Trastornos

Una serie de trastornos se asocian con orgasmos; pueden provocar angustia, frustración y sentimientos de vergüenza, tanto para la persona que experimenta los síntomas como para su pareja. Aunque se considera que los orgasmos son los mismos en todos los géneros, los profesionales de la salud tienden a describir los trastornos del orgasmo en términos de género.

Trastornos orgásmicos femeninos

Los trastornos orgásmicos femeninos se centran en la ausencia o el retraso significativo del orgasmo después de una estimulación suficiente. La ausencia de orgasmos también se conoce como anorgasmia. Este término se puede dividir en anorgasmia primaria, cuando una mujer nunca ha experimentado un orgasmo, y anorgasmia secundaria, cuando una mujer que previamente experimentó orgasmos ya no puede tenerlos. El trastorno orgásmico femenino puede ocurrir como resultado de causas físicas, como problemas ginecológicos o el uso de ciertos medicamentos, o causas psicológicas, como ansiedad o depresión.

Trastornos orgásmicos masculinos

También se conoce como orgasmo masculino inhibido. El trastorno orgásmico masculino implica un retraso persistente y recurrente o la ausencia de orgasmo después de suficiente estimulación. El trastorno orgásmico masculino puede ser una afección de por vida o una que se adquiere después de un período de funcionamiento sexual regular. Este trastorno puede ocurrir como resultado de otras afecciones físicas, como enfermedades cardíacas, causas psicológicas, como ansiedad, o mediante el uso de ciertos medicamentos, como los antidepresivos.

Conceptos erróneos comunes

Una relación feliz se basa en algo más que el orgasmo. La gran importancia que la sociedad otorga al sexo, combinada con nuestro conocimiento incompleto del orgasmo, ha llevado a una cantidad de conceptos erróneos comunes. Como ejemplo, la cultura sexual ha colocado al orgasmo en un pedestal, a menudo sentenciándolo como el único objetivo para los encuentros sexuales. Sin embargo, los orgasmos no son tan simples y comunes como sugerirían muchas personas.

No son lo más importante

Se estima que alrededor del 10-15% de las mujeres nunca ha tenido un orgasmo. En los hombres, hasta 1 de cada 3 informa haber experimentado eyaculación precoz en algún momento de sus vidas. La investigación ha demostrado que los orgasmos tampoco son ampliamente considerados como el aspecto más importante de la experiencia sexual. Un estudio informó que muchas mujeres encuentran que sus experiencias sexuales más satisfactorias implican una sensación de estar conectado con la otra persona, en lugar de basar su satisfacción únicamente en el orgasmo.

Evita las comparaciones

El viaje hacia un orgasmo es una experiencia muy personal que no tiene una definición única que lo abarque todo. En muchos casos, los expertos recomiendan evitar la comparación con otras personas o conceptos preexistentes de lo que debería ser un orgasmo para un resultado más satisfactorio y una vida más plena.